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Publicado 12 May 2026 14:05

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

TOLEDO 12 May. –

La Catedral de Toledo está de estreno. A partir de este martes muestra las pinturas murales renacentistas al óleo sobre yeso que Juan de Borgoña realizó en 1511 en la Antesala de la Sala Capitular, y que durante varios siglos han estado tapadas por unos armarios, que guardaban documentación de las reuniones del Cabildo.

La intervención, promovida por el Cabildo Primado con la colaboración de la Fundación ACS, ha permitido recuperar la unidad estética del conjunto y devolver su esplendor original a las pinturas murales, yeserías y artesonado policromado que conforman este histórico espacio de paso hacia la Sala Capitular.

El denominado ‘Zaguán’, concebido como antesala simbólica del espacio destinado a las reuniones del Cabildo, desarrolla un complejo programa decorativo inspirado en el ‘Hortus Conclusus’ del Cantar de los Cantares, una representación de profunda tradición medieval que asociaba flores, árboles y elementos vegetales con las virtudes de la Virgen María. El conjunto integra aproximadamente 150 metros de pinturas murales, 10 metros de yeserías y 75 de artesonado policromado de gran valor artístico.

La restauración, iniciada a principios de 2025, ha permitido redescubrir escenas pictóricas que habían permanecido ocultas durante más de 250 años tras la instalación de armarios de los siglos XVI y XVIII, añadidos con posterioridad a la ejecución original del conjunto. Estos históricos armarios se conservan actualmente en el Museo de Tapices de la Catedral.

En el proyecto han participado 14 especialistas entre restauradores, químicos, yesaires, vidrieros, archiveros e historiadores, junto a empresas especializadas en construcción, andamiaje e iluminación.

El director del proyecto de restauración, Antonio Sánchez-Barriga Fernández, restaurador conservador de la Catedral, ha explicado que la intervención ha permitido profundizar en el conocimiento histórico y técnico del conjunto concebido por Juan de Borgoña y su taller, así como recuperar parte de la configuración original del espacio.

Los trabajos han incluido la eliminación de barnices oxidados, repintes y alteraciones acumuladas durante siglos, así como una reintegración cromática selectiva destinada a recuperar la unidad visual del espacio, respetando en todo momento la huella histórica de la obra.

En declaraciones a los medios, Sánchez-Barriga ha explicado que el coste de la intervención ha ascendido a 390.000 euros, y que en los trabajos han intervenido cinco empresas.

El responsable de la intervención, que lleva 28 años trabajando en el templo toledano, ha confesado que de los numerosos trabajos realizados, éste es el que más le enorgullece por la dificultad técnica que ha entrañado.

«Primero por quitar los armarios, uno de ellos, el más antiguo, es de 1550», ha detallado el restaurador, que ha añadido que la obra originaria de Borgoña estaba cubierta por muchas restauraciones, unas encima de otras.

«Lo curioso de todo esto es que no hicieron dibujo previo. En la sala grande –ha dicho en alusión a la Sala Capitular– Juan de Borgoña dibujaba previamente, pero aquí se ha pintado directamente».

Ahora los especialistas estudian la diversa botánica que aparece en las imágenes, a fin de recogerla en una futura publicación.

LA CATEDRAL, UN «TEMPLO VIVO»

Por su parte, el deán del templo primado, Juan Pedro Sánchez Gamero, ha mostrado su alegría por poder recuperar todas las pinturas de esta época. «Para nosotros es un avance más de un proyecto que se inició con la rehabilitación de la Sala Capitular. Es de una belleza propia del primer Renacimiento que tenemos aquí en España. El equipo de restauración ha hecho una labor impresionante», ha destacado.

En el acto posterior a la presentación a los medios, el arzobispo toledano, Francisco Cerro Chaves, ha subrayado que la Catedral Primada no es únicamente un gran monumento heredado del pasado, sino un «templo vivo», recordando que en ella «la fe, la historia y el pensamiento continúan encontrándose cada día».

El arzobispo ha señalado además que la Catedral «es custodia de lo sublime», un espacio donde el arte, la belleza y el patrimonio nacidos de la fe continúan hablando hoy al hombre contemporáneo, ayudándole «a elevar la mirada y abrirse al asombro, a la contemplación y al encuentro con aquello que lo trasciende».

Asimismo, ha destacado el papel como motor cultural de la Catedral durante su VIII Centenario, una conmemoración llena de celebraciones y actividades que invita a redescubrir este milenario templo, «no desde una mirada detenida únicamente en el pasado, sino como una invitación abierta a volver a encontrarnos con la riqueza espiritual, cultural y humana que sigue habitando en ella».


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