Proyectan la construcción de un aeródromo para jets privados próximo al Parque Nacional de Cabañeros

Publicado 27 Apr 2026 18:11

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha sacado a información pública el estudio de impacto ambiental para la construcción de un aeródromo privado en la finca ‘El Molinillo’, ubicada en el término municipal de Retuerta del Bullaque (Ciudad Real), en plena comarca de los Montes de Toledo y próxima al Parque Nacional de Cabañeros.

El proyecto, encargado por la empresa Nortia, el holding del empresario Manuel Lao y su familia, propietaria de la finca, plantea la creación de una infraestructura aeronáutica de uso restringido, destinada principalmente a facilitar el acceso de clientes a la finca, vinculados a su actividad cinegética y agroalimentaria.

Según se desprende del anteproyecto para la construcción del aeródromo al que ha tenido acceso Europa Press, la infraestructura tendría una pista asfaltada de 1.900 metros de longitud y 30 metros de anchura, acompañada de una franja de seguridad de 2.020 metros de largo y 150 de ancho, además de zonas de seguridad en cabecera (RESA).

El diseño incluye igualmente una calle de rodaje, plataforma de estacionamiento para aeronaves y un hangar de grandes dimensiones, así como un edificio de recepción para pasajeros y distintas instalaciones auxiliares necesarias para la operativa del aeródromo.

El aeródromo está dimensionado para acoger aeronaves de categoría media-alta, como el modelo Gulfstream G650, según consta en el anteproyecto, lo que evidencia el perfil de usuarios al que se dirige la infraestructura.

El proyecto prevé una actividad aproximada de unas 100 operaciones anuales, con una media de dos vuelos por semana, y funcionamiento en horario diurno durante todo el año.

La dehesa ‘El Molinillo’ está orientada principalmente a la actividad cinegética de alto nivel, uno de los pilares económicos de la finca, que se complementa con explotaciones agrícolas y ganaderas y con la producción de aceite de oliva virgen extra de reconocido prestigio internacional.

Este contexto explica que el aeródromo se plantee como una infraestructura destinada a facilitar la llegada directa de clientes vinculados a este tipo de actividad.

En este sentido, el proyecto justifica la instalación como un apoyo a este modelo de explotación, permitiendo el acceso mediante aviación privada a un enclave de difícil conexión por otras vías.

La infraestructura se proyecta sobre terrenos agrícolas dentro de la propia finca, clasificados como suelo rústico, sin necesidad de nuevas adquisiciones de suelo.

El cronograma incluido en el anteproyecto fija un plazo estimado de ejecución de 17 meses, distribuidos en distintas fases que abarcan desde el movimiento de tierras hasta la puesta en funcionamiento.

El proyecto se sitúa en un entorno de especial sensibilidad ambiental, próximo a espacios protegidos y al área de influencia del Parque Nacional de Cabañeros, lo que ha motivado su sometimiento a evaluación de impacto ambiental.

Con la apertura del periodo de información pública, se abre ahora la fase de alegaciones, en la que administraciones, colectivos y particulares podrán presentar observaciones sobre una infraestructura que, por sus características, introduce un nuevo elemento de actividad en este entorno rural.

Varios vecinos de la zona han presentado ya alegaciones, a las que ha tenido acceso Europa Press, en las que denuncian carencias en el estudio ambiental, como la falta de un análisis acústico específico o la ausencia de delimitación de los pasillos de vuelo y trayectorias de las aeronaves.

Asimismo, alertan de la posible afección a espacios protegidos y a especies de fauna, especialmente aves, en el entorno de Cabañeros, y reclaman una evaluación más detallada de estos impactos.

Entre las preocupaciones trasladadas también figuran la dimensión de la infraestructura en relación con su uso previsto, así como el impacto sobre el paisaje, el ruido, la seguridad y la tranquilidad del entorno rural.

De salir adelante, el aeródromo de ‘El Molinillo’ se incorporaría a una red ya consolidada de infraestructuras aéreas privadas vinculadas al turismo cinegético en la provincia de Ciudad Real, utilizadas principalmente para el acceso directo de clientes a grandes fincas.

Entre ellas figuran el aeródromo de la finca ‘El Castaño’, en Luciana, propiedad de la familia Botín; el de ‘La Nava’, en Castellar de Santiago; el del Hotel La Caminera, en Torrenueva; o el de La Calderera, gestionado por Cacerías Azor en el término municipal de Valdepeñas, además de otras pistas privadas repartidas por el territorio provincial.


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