Publicado 9 Apr 2024 19:15 | Actualizado 9 Abr 2024 19:22

Un perito de balística operativa ha expuesto que los disparos que acabaron con el hombre que se coló para robar en una finca de La Atalaya el 31 de julio de 2021 fueron realizados a entre 8 y 9 metros de distancia.

Así lo ha expuesto durante el tercer día del juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real ante un tribunal del jurado contra J.M.L., acusado de acabar con la vida de este hombre que entró a su finca, añadiendo que «los disparos tuvieron que ser consecutivos».

El fallecido, según las imágenes mostradas y el relato del perito, fue herido en dos ocasiones. «El primer impacto fue muy violento y le dio en el lado izquierdo haciéndole voltearse sobre su propio eje», ha relatado añadiendo que «el segundo disparo fue muy rápido, a la misma altura por la espalda».

«La secuencia de disparos tuvo que ser muy rápida porque si no, el fallecido se habría caído con el primer disparo y el segundo habría sido imposible realizarlo», ha añadido.

Asimismo, ha detallado que de los tres disparos, dos se realizaron con el cañón derecho y uno con el izquierdo.

Otros dos agentes que realizaron los informes de residuos de disparo han intervenido afirmando que, tras los análisis, se detectaron partículas de plomo compatibles «con que el acusado hubiera disparado el arma de fuego o estado cerca en el momento de los disparos».

Los agentes también analizaron cinco muestras: un astil de azada fracturado, parte del astil, la recogida de la autopsia del fallecido y otras dos pertenecientes a la culata de la escopeta y el guardamanos.

El acusado, octogenario conocido en Ciudad Real por haber regentado una histórica librería en la plaza Mayor, habría escuchado un ruido a las 2.00 horas del 1 de agosto de 2021. Según el escrito de la Fiscalía al que ha tenido acceso , se vio enfrentado a un intruso que había accedido en su propiedad, su parcela en el Parque Forestal de La Atalaya.

Según la Fiscalía, despertado por los sonidos, el acusado tomó su escopeta y salió al exterior de su vivienda. Encontrándose a una distancia de 15 metros del presunto ladrón, y sin previo aviso, efectuó dos disparos que acabaron con la vida del intruso. Según los detalles presentados por la Fiscalía, el primer disparo impactó en el tórax, seguido de un segundo en la espalda, causándole heridas mortales.

La Fiscalía pide doce años y medio de cárcel por homicidio para octogenario y veinticinco por asesinato de parte de la acusación particular. La defensa solicita la libre absolución alegando que «actuó en legítima defensa».

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