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Publicado 14 Jul 2026 18:44

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

Solicita la convocatoria urgente de una reunión con Desarrollo Sostenible para analizar la situación y acordar soluciones inmediatas

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha denuncia la «situación límite que atraviesan muchos de los productores de cereal de la región como consecuencia de las restricciones al cosechado impuestas por la Consejería de Desarrollo Sostenible a través de los mapas diarios del Índice de Propagación Potencial (IPP).

La organización agraria considera en nota de prensa que las condiciones en las que se están aplicando estas limitaciones hacen inviable el desarrollo de la campaña y están provocando pérdidas económicas «irreparables» para cientos de explotaciones familiares, sobre todo en el final de campaña en Guadalajara y Cuenca.

UPA apunta que los mapas del IPP emitidos por la Consejería están imposibilitando las labores de cosechado en numerosas comarcas cerealistas de Castilla-La Mancha. «Lejos de ofrecer una herramienta útil para planificar el trabajo, estos mapas están siendo modificados incluso durante el transcurso de la jornada, generando una incertidumbre absoluta entre los agricultores, que no organizar el trabajo».

«Sin ir más lejos, esta mañana se han cambiado los IPP en algunas comarcas, a media mañana. La organización considera igualmente inadmisible que estos mapas no se publiquen con la regularidad y la antelación necesarias para organizar una campaña que depende de una logística muy compleja, en la que intervienen agricultores, cosechadoras, remolques, transportistas y personal contratado», apunta.

A esta situación suma la imposibilidad material de cumplir algunas de las medidas preventivas exigidas por la Consejería. «La obligación de disponer de más trabajadores o de incorporar maquinaria adicional durante las labores de cosechado resulta completamente inasumible para un elevado número de explotaciones familiares, que carecen de capacidad económica para hacer frente a estos costes extraordinario».

Como consecuencia directa, afirma que numerosas parcelas permanecen sin cosechar. «Cada día que pasa aumenta el desgrane del cereal y las pérdidas de producción, mientras la fauna salvaje consume una cosecha que representa el esfuerzo, la inversión y el trabajo de todo un año».

UNAS PÉRDIDAS QUE NADIE COMPENSARÁ

UPA recuerda que el cereal atraviesa una de las etapas más difíciles de las últimas campañas, con unos costes de producción elevados, una rentabilidad cada vez más reducida y una creciente incertidumbre sobre el futuro de las explotaciones.

En este contexto, la organización considera que las actuales restricciones constituyen un nuevo obstáculo que compromete seriamente la continuidad de muchas explotaciones familiares.

La secretaria general de UPA en Guadalajara, María José Ramiro, lamenta que la situación haya alcanzado un punto insostenible para el sector. «Realmente los agricultores se están esforzando al máximo por colaborar con la Consejería de Desarrollo Sostenible, asumiendo en gran medida las restricciones impuestas durante el cosechado».

Pero hemos llegado a un punto en el que el sentimiento generalizado del sector es de total abandono e indiferencia por parte de esta administración pública. No se puede exigir cada vez más a quienes llevan años demostrando su compromiso con la prevención de incendios sin escuchar la realidad que vivimos en el campo», subraya.

Ramiro recuerda que los agricultores son los primeros interesados en evitar cualquier riesgo de incendio, ya que su patrimonio, sus explotaciones y, en muchos casos, su modo de vida, dependen de ello.

«Lo único que pedimos es que las decisiones se adopten con criterios técnicos, proporcionados y compatibles con la realidad de las explotaciones agrarias. La prevención no puede convertirse en la paralización de la actividad agrícola», añade.

Por todo ello, UPA Castilla-La Mancha exige a la Consejería de Desarrollo Sostenible una revisión urgente del actual sistema de aplicación de las restricciones al cosechado, garantizando que los mapas del IPP se publiquen con estabilidad, antelación suficiente y sin modificaciones continuas que impidan organizar el trabajo.

Asimismo, reclama que las medidas preventivas sean proporcionadas, técnicamente justificadas y adaptadas a la capacidad real de las explotaciones agrícolas.

La organización advierte de que, si no se corrige esta situación de manera inmediata, muchas explotaciones seguirán acumulando pérdidas económicas que pondrán en riesgo su viabilidad. Los agricultores de Castilla-La Mancha no pueden seguir soportando decisiones que están condenando a numerosas explotaciones a dejar su cosecha en el campo.

El sector exige diálogo, sentido común y medidas que compatibilicen la necesaria protección del medio natural con la supervivencia de la agricultura profesional.

Por todo ello, UPA Castilla-La Mancha solicita la convocatoria urgente de una reunión con la Consejería de Desarrollo Sostenible para analizar la situación y acordar soluciones inmediatas que permitan a los cerealistas finalizar la campaña de recolección con las garantías necesarias.

La organización considera imprescindible revisar la aplicación de las restricciones y adaptar las medidas a la realidad de las explotaciones agrarias, de manera que los agricultores que aún no han podido terminar de cosechar puedan hacerlo sin seguir acumulando pérdidas económicas irreversibles.

UPA reitera su voluntad de colaborar en la prevención de incendios, pero exige que esa colaboración vaya acompañada de diálogo, planificación y decisiones compatibles con la continuidad de la actividad agraria.


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