Asaja pide a la Junta establecer un horario fijo de trabajo que permita cosechar «con normalidad» hasta las 14.00 horas

Publicado 21 Jul 2026 14:17

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

TOLEDO 21 Jul. –

Asaja Castilla-La Mancha ha solicitado a la Consejería de Desarrollo Sostenible que establezca un horario fijo de trabajo durante las mañanas que permita a los agricultores cosechar con normalidad hasta las 14.00 horas cuando las condiciones meteorológicas no justifiquen la aplicación de las restricciones más severas por riesgo de incendios.

La organización agraria recuerda en nota de prensa que el campo castellanomanchego acumula ya muchos días con el Índice de Propagación Potencial (IPP) en nivel extremo, una situación que prohíbe las labores de cosecha entre las 13.00 y las 18.00 horas y que, durante el resto de la jornada, obliga a cumplir unas condiciones técnicas y humanas que «resultan imposibles de asumir para la mayoría de las explotaciones».

Por ello, Asaja propone que los agricultores conozcan de antemano que podrán trabajar durante toda la mañana, sin necesidad de esperar cada día a la publicación del mapa del IPP. La organización considera que, durante esas primeras horas de la jornada, las temperaturas y las condiciones ambientales no justifican la aplicación de las exigencias previstas para el nivel Extremo y que esta medida permitiría aliviar una situación que «está comprometiendo gravemente el desarrollo de la campaña».

La organización explica que numerosos agricultores no disponen de los medios exigidos por la normativa para trabajar fuera del horario de prohibición, como depósitos de agua de 400 litros, vehículos para transportarlos, mangueras de 50 metros, un tractor con apero para realizar cortafuegos o una persona adicional dedicada exclusivamente a las labores de vigilancia y apoyo.

A estas dificultades materiales se suma un problema «cada vez más acusado de falta de mano de obra». «En muchos municipios resulta imposible encontrar personal para desempeñar estas funciones y, además, el coste económico de contratar trabajadores adicionales es inasumible para buena parte de las explotaciones agrarias», destacan.

PUEDEN HACER CORTAFUEGOS, NO EXTINGUIR INCENDIOS

Asaja Castilla-La Mancha considera necesario diferenciar «claramente» cuál puede ser la aportación del sector agrario en la prevención y apoyo a la extinción de incendios. La organización recuerda que los agricultores «sí pueden actuar rápidamente con sus tractores y cultivadores para abrir franjas de seguridad que sirvan de cortafuegos y ayuden a frenar el avance de las llamas».

Sin embargo, rechaza que se les atribuya la responsabilidad de sofocar un incendio con una manguera como requisito para poder desarrollar su trabajo.

«Vemos cómo los profesionales de los servicios de extinción intervienen equipados con equipos de protección individual, vehículos específicos, comunicaciones, formación y bajo una dirección técnica. No se puede pretender que un agricultor, sin esa formación ni esos medios, sea quien asuma la responsabilidad de apagar un incendio en sus primeros momentos», señalan desde Asaja.

La organización recuerda que, cuando se declara un incendio forestal, los propios protocolos de seguridad impiden que los agricultores actúen por iniciativa propia, precisamente para evitar poner en riesgo su integridad y para garantizar que cualquier intervención se realice bajo la coordinación de los responsables del operativo de extinción.

«Resulta incoherente que la Administración no permita intervenir a un agricultor si no es bajo una dirección técnica cuando hay un incendio declarado y, sin embargo, le exija disponer de una manguera para intentar apagar un fuego como condición para poder cosechar», añade.

Asaja Castilla-La Mancha insiste en que la función del agricultor debe centrarse «en aquello para lo que realmente dispone de medios y experiencia: abrir cortafuegos con su maquinaria agrícola para facilitar el trabajo de los equipos de extinción, una colaboración que el sector presta siempre que es requerida y que ha demostrado ser de gran utilidad en numerosos incendios».

Asaja asegura que recibe «diariamente» llamadas de agricultores desesperados porque no han podido finalizar la cosecha, afirmando que hay términos municipales que acumulan hasta 15 días sin poder trabajar entre las 13.00 y las 18.00 horas y, fuera de ese horario, únicamente pueden hacerlo si cumplen unos requisitos que la mayoría de los agricultores «no está en condiciones de asumir».


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