Trib.- Audiencia Toledo juzgará a un acusado de abusar sexualmente de la hija de su pareja que se enfrenta a seis años

Publicado 18 Sep 2026 17:39

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

TOLEDO 18 Sep. –

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Toledo tiene previsto juzgar el próximo martes, día 22, a J.I.G.P., acusado de un delito continuado de abuso sexual hacia la hija de su pareja, menor de edad en ese momento, por el que el Fiscal solicita la pena de seis años de prisión.

El Fiscal, en sus conclusiones, recogidas por Europa Press, explica que –a raíz de la relación sentimental que tenía con su madre desde el año 2015, y a tenor de la convivencia, la menor fue cogiendo confianza con el acusado hasta llegar a considerarlo como un padre.

El acusado, que era profesor de tenis, comenzó a realizar juegos con la menor, con el pretexto de que eso le ayudaría a coordinar sus movimientos y a orientarse mejor. En un inicio, los juegos consistían en buscar, con los ojos tapados, varias pelotas de tenis (que el acusado escondía por las distintas estancias de la casa) y, en otras ocasiones, tenía que encontrarlo a él.

Los juegos terminaban cuando J.I.G.P. lo decidía. La finalidad del acusado era crear un ambiente de aparente inocencia que no le hiciera sospechar a la menor que su verdadero propósito era el de satisfacer sus deseos libidinosos. Los hechos ocurrían siempre los viernes, aprovechando que se encontraba a solas con la menor.

De forma progresiva, el acusado fue cambiando el tipo de juegos, tras asegurarse de que la menor no se lo contaba a su madre, y fue introduciendo distintas variables que cada vez suponían más contacto físico aunque la menor lo desconocía.

En ocasiones le pedía que agitara un plumero (arriba y abajo y de derecha a izquierda) y se situaba enfrente de ella para que con tales movimientos, sin saberlo, llegara a rozar su pene. En otras ocasiones el juego consistía en mover garrafas de plástico, con un plástico en el medio, hasta que él le decía que terminara. Posteriormente, ese plástico fue sustituido por lo que la menor sospechaba, por el ruido, que era un preservativo.

A veces le ponía auriculares para que la menor no oyera lo que, realmente, estaba ocurriendo, como era que, sin saberlo, lo estaba masturbando. Otro de los ‘juegos’ consistía en apretar un trozo de espuma con una abertura en el centro y la menor notaba que algo duro estaba dentro.

Otro de ellos consistía en adivinar, usando su lengua, qué objeto se encontraba detrás de un film de plástico usando, en primer lugar, una fruta, y después un objeto que la menor percibía como carnoso, blando y caliente. Cada vez que finalizaba el juego, el acusado le recordaba que no debía contarle lo ocurrido a su madre. El acusado compensaba a la menor mediante regalos como dinero o teléfonos móviles.

El día 16 de julio de 2019, la menor tenía que averiguar (con una pinza en la nariz y usando guantes de látex) qué objeto se encontraba al otro lado de un film tratándose de lo que ella notó como carnoso y templado y el acusado le pidió que lo chupara (sin llegar a introducirlo en su boca) y tras jugar al juego de la garrafa de plástico notó un líquido viscoso en su mano. En esa ocasión, la menor se dio cuenta de que se trataba del pene del acusado, motivo por el que interpuso la correspondiente denuncia.

Mediante auto de fecha 20 de julio de 2019, se impuso al acusado la prohibición de aproximarse a la menor a una distancia inferior a 300 metros, respecto de su domicilio, lugar de trabajo, estudio o cualquier otro lugar donde se encontrara, así como la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio.

Además, el Ministerio Público pide que se prohíba al acusado acercarse a la víctima a una distancia inferior a 300 metros, respecto de su domicilio y cualquier lugar que ella frecuente, y de comunicarse con ella por cualquier procedimiento durante diez años.

También que se imponga la medida de libertad vigilada por el mismo tiempo tras el cumplimiento de la pena privativa de libertad, y que se le imponga la pena de inhabilitación especial para cualquier profesión u oficio que conlleve contacto regular y directo con menores de edad, por tiempo de nueve años.

En cuanto a la responsabilidad civil, el Fiscal solicita que el procesado indemnice a la perjudicada en la cantidad de 15.000 euros.


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