Noelia, las manos que devuelven el poder de la lectura a las personas ciegas de C-LM

Publicado 23 Apr 2026 07:59

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

El día de Noelia López Barbosa empieza muy pronto, tanto que, como se suele decir, ni las calles están puestas. En compañía de su perro guía, recorre en transporte público más de 70 kilómetros, la distancia que separa su domicilio de Vallecas y Toledo, donde la espera una gran misión: despertar el tacto de personas que han perdido la visión para recuperar el poder de la lectura.

Desde el 2 de marzo, tal y como relata en conversación con Europa Press, cubre la baja de una compañera como promotora braille de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), labor que la lleva a recorrer la vasta geografía castellanomanchega para enseñar a interpretar esos seis puntos que caben en la yema de un dedo y que abren una ventana de comunicación a las personas invidentes.

«Es increíble la capacidad de superación que tienen. A mí, la gente me llama valiente, pero yo soy ciega de toda la vida. Los valientes son ellos que afrontan esa pérdida y dicen, a mí no me para nadie», destaca Noelia, que se declara gratificada con la labor que realiza.

«Es devolver un poco de todo lo que me ha dado la ONCE», organización que ha guiado la vida de esta resuelta madrileña, ciega total desde que perdió la visión en la incubadora. «Nací gran prematura allá por los 80. Por algún tipo de fallo, hubo un exceso de oxígeno que me quemó las retinas».

A los cinco años ingresó en el Centro de Recursos Educativos de Madrid, dedicado a personas que presentan necesidades educativas especiales derivadas de la discapacidad visual y de la sordoceguera, donde estuvo interna.

«Al principio cuesta. No te quieres quedar ahí, pero creces en un ambiente en el que todos somos iguales. El cole era mi casa y los educadores y profesores, mi segunda familia. Salí al terminar la ESO con ganas de comerme el mundo», relata Noelia, que recuerda el abismo que se abrió a sus pies al empezar Bachillerato en un instituto ordinario.

«Me costó mucho. No terminé de encajar», confiesa esta profesora, que buscó refugio regresando a su hogar, el colegio de la ONCE, para hacer un ciclo medio, que le permitió empezar a trabajar de telefonista a los 19 años.

Desde hace poco más de un mes, el súper poder de Noelia está en sus manos. Con ellas, guía a los participantes en su proceso de aprendizaje del lenguaje inventado por Louis Braille, que favorece la autonomía personal y la participación en la vida social y cultural de las personas ciegas.

«Empezamos trabajando con diferentes texturas para activar el tacto y para que el cerebro se acostumbre a que, ahora, la información le va a venir por el canal de las manos. Después de entrenar esa percepción háptica, empezamos a explicar el braille».

Y es que al margen de recuperar el placer de leer, estas personas necesitan de la lectura para poder tener una vida autónoma y normalizada. «Ahora, la tecnología nos ayuda mucho, pero no todas las páginas web son accesibles. Hay cosas que hay que seguir puliendo», reivindica Noelia.

A esta misión de garantizar que las personas ciegas accedan en igualdad de condiciones a la información contribuye Lourdes Bullido, especialista de Núcleos Periféricos en la Unidad de Adaptación Documental de la ONCE en Castilla-La Mancha.

Llegó hace 30 años a la organización, con un tituló de FP2 bajo el brazo. «Mi madre y mi hermano tienen retinosis pigmentaria, una enfermedad hereditaria que produce ceguera total. Un día vine con ella a Toledo y vimos a un jefe del departamento de juego. Le pregunté si tenía trabajo para mí me dijo: sí, vente mañana».

Desde entonces se ha dedicado a adaptar al braille todo el material que solicitan los afiliados, siempre dando prioridad a lo educativo y laboral, seguido del ocio y la cultura, un proceso «largo y laborioso».

«Por ejemplo, para adaptar un libro de Lengua nos tiramos un año, porque cada línea lleva una serie de códigos, con unas normas internacionales», explica esta trabajadora de la ONCE, que habla del exceso de trabajo al que se enfrentan cada dos años, cuando se cambian los libros de texto. «Hay veces que tenemos que trabajar hasta los fines de semana, porque no llegamos a tiempo».

Tras destacar que Castilla-La Mancha es una de las regiones que más transcripciones realiza, indica que en el centro de Toledo también se realizan adaptaciones de láminas fúser, termoform, planos y maquetas en 3D, fundamentales para la comprensión espacial y conceptual.

De igual modo, la delegación territorial facilita el acceso a la lectura a las personas con discapacidad visual mediante un sistema de préstamo de libros basado en sacas reutilizables y envíos a través del servicio gratuito de Correos, Cecograme.

Este procedimiento permite que los afiliados reciban en su domicilio o en el centro ONCE materiales adaptados, como libros en braille y sonoros, sin coste postal. Una vez disfrutado el préstamo, destaca Bullido, el usuario devuelve el material utilizando el mismo sistema, garantizando así un circuito sostenible, ágil y gratuito.

Todo, para que las personas invidentes puedan cultivar el pensamiento crítico y encontrar en los libros alguna frase que dé sentido a la existencia, tal y como dijo Miguel de Cervantes, cuyo entierro, un 23 de abril de 1616, motiva el Día Internacional del Libro.


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