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Publicado 1 Jul 2026 13:50

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

CUENCA 1 Jul. –

Una veintena de mujeres senderistas de toda la región afrontan desde este miércoles una ruta GR-66 de Cuenca, conocida como el Gran Sendero Castellano-Manchego, que les llevará a recorrer un total de 70 kilómetros por la Serranía de Cuenca con el reto añadido de llevar a una de sus compañeras, Julia, en una silla Joëlette , diseñada para que las personas con discapacidad también puedan disfrutar de esta práctica deportiva en la naturaleza.

Empoderamiento e inclusión son dos de los ingredientes de esta iniciativa que parte del Área de Mujer de la Federación de Deportes Montaña de Castilla-La Mancha.

Su directora, Patricia Ugena, revela que este proyecto, denominado ‘Caminando hacia la igualdad’, empezó a gestarse después de escuchar una llamada por ‘walkie-talkie’ mientras afrontaban la subida al Ocejón, dentro del proyecto ‘Castilla-La Mancha sin techo’.

En aquella expedición estaban llevando una silla entre mujeres cuando escuchó a través del walkie que alguien decía «preguntad a Patricia si necesitan ayuda».

Se da la circunstancia de que, en aquellos momentos, «nosotras íbamos superbien, pero en la silla que teníamos detrás, con hombres, lo estaban pasando mal y nadie pensó que ninguno de ellos podía solicitar ayuda, solo preguntaron por la silla de mujeres».

Ugena comprende que ese mensaje «se hace desde el cariño, de una forma paternal», pero también le parece que es un ejemplo «de que todavía queda mucho por demostrar, porque no se nos ve capaces del todo de hacer las cosas».

A partir de ese acontecimiento, comenzó a mover este proyecto junto al área de montaña adaptada e inclusiva y cogiendo ideas de otro proyecto, El Reto Ibético, que habían afrontado de la mano de Rewilding Spain, para que que esta iniciativa sirviera también para fomentar el turismo sostenible en las zonas despobladas de la provincia de Cuenca.

La Federación Española de Montaña, a través del programa Universo Mujer, e Iberdrola, colaboran en esta ruta que consta de cuatro etapas que pasarán por Tragacete, Majadas, Uña, Villalba de la Sierra y Cuenca.

Las tres primeras las harán las mujeres en solitario, pero la última será mixta y abierta a todo el mundo «porque tenemos que ir de la mano para conseguir la igualdad, no solo tenemos que demostrarnos nosotras».

70 KILÓMETROS ACOMPAÑANDO A JULIA

En total serán 70 kilómetros, con jornadas de entre cuatro y ocho horas que se prevén calurosas momentos de exigencia física en los que afrontarán pendientes de hasta 150 metros y tramos complejos, como la subida al mirador de Villalba y con el añadido de que hay que tener cierta técnica para conducir la silla en la que viajará Julia, la senderista que ha decidido atreverse con esta aventura.

Ugena señala que no es muy fácil encontrar a personas como Julia, «porque el ser mujer y tener discapacidad es como que te pone dos frenos para la discapacidad».

La han conocido de la mano de la asociación Aspaym «y aunque al principio tenía sus reticencias, ha decidido que quería vivir esta experiencia y para nosotras será un placer vivirla juntas».

La directora del Área de Mujer explica, sobre cómo llevar de la silla Joëlette, que siempre requiere al menos a dos personas: una que guía y otra que la maneja desde atrás, pero durante el recorrido habrá momentos en los que, con cuerdas, tendrán que tirar prácticamente todas las mujeres de la expedición.

Ugena desvela que «las bajadas son lo más difícil, porque tienes que tirar mucho de freno para asegurar la silla» y apunta, por su experiencia, que «las veces en las que la han llevado solo mujeres «el entendimiento ha sido más fácil, porque no hemos tirado de fuerza, sino de estrategia y equipo».

Sin embargo, será Julia la encargada de marcar el ritmo de esta expedición, «porque estamos acompañando a la persona con discapacidad, no llevándola; yo no voy a ir rápido si ella quiere ir más despacio porque quiere ver algo o porque en un momento siente angustia o miedo».

Además, «esto no es una carrera», sino un camino del que hay que disfrutar de los paisajes.

La actividad senderista se complementará con otras actividades en los pueblos donde concluirá cada etapa, como un concierto de Zarandea en el alojamiento rural de El Hosquillo, una visita por Las Majadas, una presentación del proyecto Reto Ibérico de Rewilding Spain y la proyección de un documental sobre las pioneras de la montaña.

Todo esto ha sido organizado por el Área de Mujer y Montaña, una sección que, según Ugena, «es muy difícil y muy bonita».

En estos momentos está centrando sus esfuerzos en la visibilidad y en promover la independencia «tanto técnica como psicológica» de las montañeras y senderistas castellano-manchegas.

De momento, sus pasos son firmes y ya ha logrado que en la asamblea de la federación se haya duplicado la representación femenina y la convocatoria de acciiones formativas para conseguir que haya más técnicas en los deportes de montaña.


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