El reportero Toby Muse afirma que los ‘narcos’ actuales han dejado de ser una figura «romántica»

Publicado 11 May 2026 11:02

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

Asegura que el gran temor de los traficantes es la legalización de las drogas

El reportero y escritor británico Toby Muse considera que los narcotraficantes actuales han perdido la imagen «romántica» que tenían los líderes de los antiguos cárteles, como es el caso de Pablo Escobar, y que el control de las estructuras de venta está ahora en manos de grupos armados.

Muse, que publica en castellano ‘Kilo. El mundo secreto de los cárteles de la cocaína’ (Capitán Swing), explica en una entrevista con Europa Press que le resulta fascinante la popularidad que Pablo Escobar despertaba entre las clases populares, un tema que relaciona con el conflicto de clase entre los ricos y los pobres, y la corrupción.

«En Medellín, se escuchan a los viejos tomando un vino y hablando de que en la época de ‘Pablito’, todo el mundo tenía trabajo. La gente simplemente está reconociendo que con él entraba mucho más dinero. Hay un barrio que se llama Pablo Escobar, donde él construyó casas para gente indigente. Pero quién sabe cuáles fueron sus motivos. Él tenía una visión romántica de los pobres», afirma.

Pero también recuerda que Escobar «no tenía la menor duda en poner una bomba al lado de edificios que iba a matar cientos de pobres, intentaba comprar su amor para que le fueran leales a él y no al Estado, pero sí, le veían como un líder, él era un reto a un gobierno, una clase política muy corrupto».

EL BANDIDO EN AMÉRICA LATINA

Muse relaciona esa visión con la figura del bandido en América Latina, «un hombre fuerte que se niega a vivir siguiendo las leyes de una sociedad corrupta y lucha contra eso, es una figura muy interesante y muy romántica, obviamente».

Pero las cosas han cambiado, dice, pues los ‘narcos’ actuales «están muchísimo más enfocados en el dinero, en su novia actriz, en su Mercedes, en un apartamento en Miami; no han aprendido que es mejor tener un bajo perfil porque si estás en la portada del periódico, tus días están contados y la CIA, la DEA, la Policía de Colombia, el Ejército, te van a poner en el puesto número uno como más buscado».

El experto explica que la cocaína está relacionada en Nueva York, Londres, Madrid o Barcelona, con la elegancia y la sofisticación, «una droga para ricos pero no está hecha en laboratorios con alta tecnología, como en la serie ‘Breaking Bad’, sino en cocinas escondidas en las selvas o en las montañas de Colombia que cuestan 50.000 dólares y, si se destruyen, el cartel se gasta otros 50.000 y ya tiene otro laboratorio, el viejo juego del gato y el ratón».

Asegura que el gran cambio en la cocaína en Colombia en los últimos 30 años ha sido la muerte de los viejos cárteles: «Un cártel como el de Medellín o el cártel de Cali no existen. Hay narcos que siguen exportando, pero no tienen tanto control ni poder como tenían estos carteles, han sido reemplazados por grupos armados ilegales».

LEGALIZACIÓN

Asegura que lo que más temen los narcos de Colombia y México es que se terminen legalizando las drogas: «Un narcotraficante me dijo muy enojado en un almuerzo ‘¿están pensando en legalizar las drogas? ¿Por qué no pueden dejar las cosas así?’. Estos narcotraficantes tienen una tolerancia demasiado alta por el riesgo, porque conlleva una alta recompensa. Si las drogas son legales, no hay alta recompensa».

Añade que la mayoría de los gobiernos no apoyan una política de legalizar las drogas y los activistas a favor no han hecho el trabajo de presión suficiente para trasladar esa discusión a la sociedad civil: «Hay que hacer el trabajo político. Y yo lo diferenciaría de los activistas de marihuana de hace 50 años».

Muse asegura entender el temor de mucha gente a que la legalización provoque que «la cocaína o la heroína se venda en cualquier esquina, en una farmacia, pero la filosofía de la legalización dice que si uno trata a un adulto como un niño, va a actuar como un niño, y si uno trata a un adulto como un adulto, va a comportarse como un adulto».

Precisa que su papel no es proponer soluciones: «Yo soy un reportero. Yo voy al centro de esta guerra, hablo con los hombres, con las mujeres y vuelvo para contarlo. Pero con la información que traigo, yo espero que gente más inteligente que yo pueda encontrar soluciones.

TRUMP

Respecto a la situación en Venezuela, el reportero considera «bastante obvio que Trump buscaba una excusa relacionada con las drogas para secuestrar al presidente Maduro, se hablaba del cártel de los soles antes de la misión y una vez Estados Unidos ya maneja todo el país, ya no se habla del cártel».

No obstante, avisa de que no se puede minimizar el hecho de que «Venezuela se ha convertido en un punto de tráfico de coca de Colombia hacia Europa o hacia Estados Unidos, pero nunca se ha visto una mata de coca en Venezuela; si uno mira la historia de los últimos 50 años en América Latina, mucha gente ha aprendido que la cocaína lo corrompe todo».


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