CESM C-LM amenaza con retomar en otoño el conflicto médico si el ministerio sigue sin escuchar a la profesión

Publicado 18 Jun 2026 14:13

· Fuente: Europa Press
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TOLEDO 18 Jun. –

CESM Castilla-La Mancha ha amenazado con retomar en otoño las movilizaciones si el Ministerio de Sanidad y el Gobierno regional «siguen sin escuchar a médicos, facultativos y residentes que continúan reclamando algo tan básico como ser escuchados».

Tras seis semanas de huelga nacional y tres semanas de huelga autonómica, el sindicato ha denunciado que el Ministerio de Sanidad sigue avanzando en la tramitación del nuevo Estatuto Marco «sin un diálogo real con la profesión médica y facultativa, ignorando las reivindicaciones de quienes sostienen diariamente el Sistema Sanitario Público».

La aprobación por el Consejo de Ministros del pasado 2 de junio para iniciar su tramitación parlamentaria supone, para CESM-CLM, un paso más en un proceso que «nace sin el consenso de los profesionales y alejado de las necesidades reales de la sanidad española».

En nota de prensa, ha indicado que el texto que se pretende «imponer» procede del acuerdo alcanzado el 26 de enero de 2026 entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos SATSE, UGT, CCOO y CSIF. Sin embargo, para CESM Castilla-La Mancha, ese acuerdo no responde a los retos de una Sanidad Pública del siglo XXI.

«Lejos de corregir los problemas estructurales que arrastra el sistema sanitario, el nuevo Estatuto Marco consolida un modelo laboral profundamente injusto para médicos y facultativos. Mientras la jornada ordinaria de la mayoría de empleados públicos se sitúa en torno a las 35 horas semanales, los médicos continúan sometidos a jornadas que pueden alcanzar las 45 horas semanales en cómputo bimestral, ampliables además por necesidades del servicio».

Para CESM-CLM, el texto carece de una memoria económica suficiente y de una partida presupuestaria que garantice su aplicación efectiva.

«El nuevo Estatuto Marco nace sin consenso y con graves deficiencias. No solo ha sido rechazado por la profesión médica y facultativa, sino también por la práctica totalidad de las comunidades autónomas en el último Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, con la única excepción de Cataluña. Por tanto, no estamos ante una protesta corporativa, sino ante una preocupación real y compartida sobre el futuro del Sistema Sanitario».

MODELO BASADO EN LA SOBRECARGA

El sindicato abunda en que texto no mejora de forma suficiente las condiciones laborales de médicos y facultativos, pues «mantiene un modelo basado en la sobrecarga, la disponibilidad permanente y la falta de garantías efectivas».

«Se habla del derecho a conocer la jornada con antelación, pero no se fija ningún plazo concreto; se habla de conciliación, pero se supedita a las necesidades formativas y organizativas; se habla de límites de jornada, pero se permiten excepciones que pueden llevar en la práctica a semanas de trabajo superiores a las 52 horas», denuncian.

Añaden que uno de los aspectos «más graves» es la falta de regulación clara de los descansos. «No se garantizan adecuadamente los descansos durante la jornada ordinaria ni se regula con precisión el descanso tras las guardias. Esta ambigüedad resulta inaceptable en una profesión sometida a una enorme presión asistencial, emocional y de responsabilidad, donde el agotamiento del profesional puede tener consecuencias directas sobre la seguridad del paciente».

Critican también que, en lugar de reconocer la alta cualificación, la responsabilidad y la singularidad de la profesión médica y facultativa, el texto impone «más cargas, más limitaciones y menos reconocimiento».

«Las guardias obligatorias siguen sin recibir el reconocimiento adecuado, pese a formar parte esencial de la jornada real de miles de médicos y facultativos. Tampoco se reconoce debidamente su impacto en situaciones como la incapacidad temporal, lo que agrava una situación laboral ya profundamente desequilibrada».

De ahí que sostengan que dicho Estatuto Marco lejos de modernizar la sanidad pública, «perpetúe un modelo agotado, injusto y peligroso para los profesionales y para los pacientes».

ÁMBITO AUTONÓMICO

En el ámbito autonómico, CESM asegura que mientras el ministerio continúa sin escuchar a los médicos y facultativos, en Castilla-La Mancha existe una mesa de negociación abierta entre la Consejería de Sanidad, el Sescam y el Comité de Huelga de CESM-CLM.

«Durante las tres semanas de huelga autonómica desarrolladas entre diciembre de 2025 y junio de 2026, se han mantenido ya siete reuniones de trabajo en un clima de diálogo que, aunque todavía insuficiente, ha permitido avanzar en la búsqueda de soluciones», reconocen.

Pese a valorar el acuerdo sobre carrera profesional, aunque matiza que no es una concesión, sino la restitución de un derecho suspendido durante demasiados años, el sindicato mantiene que siguen pendientes cuestiones esenciales, como la revisión de «las condiciones laborales, la organización de las guardias, la adecuación de las plantillas, la seguridad efectiva contra las agresiones en los centros de trabajo, garantizar la salud laboral, la cobertura de plazas de difícil desempeño y el refuerzo de hospitales, centros de salud y consultorios locales».

Tras insistir en que defender a los médicos y facultativos es defender a los pacientes, el CESM ha asegurado que el ministerio está todavía están a tiempo de rectificar, abrir una negociación real y escuchar a la profesión médica y facultativa.

CESM Castilla-La Mancha recuerda también a la Consejería de Sanidad y al Sescam que el diálogo abierto en la comunidad debe traducirse en compromisos concretos. «Es imprescindible atender las reivindicaciones planteadas por el Comité de Huelga y agilizar las negociaciones para avanzar hacia la firma de un pacto autonómico que garantice mejoras reales para médicos, facultativos y residentes».

A su entender, este pacto debe abordar de forma clara la adecuación de plantillas, la organización de las guardias, la cobertura de plazas de difícil desempeño, la mejora de las condiciones laborales, la seguridad efectiva contra las agresiones en los centros de trabajo, garantizar la salud laboral y el refuerzo de la asistencia sanitaria en hospitales, centros de salud y consultorios locales.

«Castilla-La Mancha no puede limitarse a gestionar el conflicto: debe resolverlo con acuerdos firmes, calendario definido y voluntad política real», reivindican.


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