Nayanesh, bicampeón mundial de Muay Thai y vinculado con Toledo, trabaja por llevar a colegios los deportes de combate

Publicado 28 Aug 2026 10:29

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

TOLEDO 28 Ago. –

Nayanesh Ayman, bicampeón del mundo de Muay Thai y con vinculación toledana por ser apadrinado simbólicamente hace más de dos décadas por Javier Alba, residente en Cobisa (Toledo), trabaja por que los deportes de combate se introduzcan en los colegios.

A punto de cumplir 38 años, nació en República Democrática del Congo, vivió en Francia y Bélgica pasando por circunstancias difíciles familiares, llegó a España con once años y comenzó a practicar deportes de combate para defender a su madre, que sufrió malos tratos, ha relatado en una entrevista con Europa Press.

Ahora está formándose en oratoria, ofrece conferencias y quiere introducir los deportes de combate en los colegios y en los institutos, algo que considera «una buena herramienta para los jóvenes para desestresarse, para aprender valores que no aprendes en ningún otro deporte: respeto, esfuerzo, el trabajo diario, el aprender a levantarte cuando te caes».

Para Nayanesh, en «la vida hay que intentarlo siempre y no rendirte», una vivencia que le ha enseñado el Muay Thai, además de «saber perder». «Perder es algo que hacemos todos los días, tú pierdes el bus, tú pierdes el trabajo, tú suspendes un examen. O sea, la derrota está viva en nosotros todos los días», ha remarcado.

SU HISTORIA

Nayanesh narra que su vida como competidor comenzó en la localidad madrileña de Alcorcón, con 16 años, momento en el que empezó a practicar boxeo.

Aunque sus inicios en esta práctica fueron complicados porque no veía motivación, cambió «el chip», y volvió a pelear de nuevo. «Ya era mucho más fuerte, porque ya sabía lo que era una derrota».

«Sabía que la derrota forma parte del camino, porque todos los días perdemos en algo y todos los días ganamos en algo, es algo natural», ha reflexionado.

En este punto, le contactó por Facebook Javier Alba, que vino desde Toledo a verle pelear. Fue a partir de ese momento, y tras verle entrenar en muchas ocasiones, se convirtió en su «padre», forjándose una «una relación de padre e hijo real».

Javier Alba, residente en Cobisa (Toledo) le ha acompañado en todo su periplo hasta convertirse en bicampeón del mundo de Muay Thai.

En declaraciones a Europa Press, Alba recuerda como, «por una sugerencia de redes sociales», comenzó a hablar con él y a cogerle cariño. «Vi un chaval con muy buen corazón, que no tenía padre físico».

«Era una persona que tenía a su madre pero no tenía un padre, una figura paterna que le orientara, que se preocupara por él. Yo tomé ese rol voluntariamente y no me arrepiento en absoluto, a pesar de que ha habido montones de pegas por muchos sitios porque no ha estado bien entendido por ciertas personas».

Tras confesarse creyente, piensa «que las cosas pasan porque Dios quiere que pasen», y en este caso cree que ha sido así, porque aunque él tiene dos hijas y «una mujer que no merece», siempre he tenido la «espinita clavada de haber tenido un hijo varón».

Aunque al principio no le agradaba verle pelear, se dio cuenta de que era una verdadera vocación y se muestra muy orgulloso por que su próximo reto sea trasladar su experiencia a los más pequeños, añadiendo que ha enseñado también a mujeres a defenderse, y augurándole muchos éxitos.

PRÓXIMOS OBJETIVOS

El próximo objetivo de Nayanesh es medirse en esta disciplina en el campeonato del mundo que se celebrará previsiblemente en noviembre.

«Cuando fui campeón del mundo me di cuenta que lo realmente importante en la vida no es conseguir algo, sino disfrutar el camino que recorres hasta conseguir algo», ha reflexionado.

Sobre si observa un contexto más racista en España, ha propuesto que el Gobierno español apruebe un programa subvencionado por el Estado para conocer otras culturas, algo que sirve para aprender «que todos somos iguales».

«Hay mucha gente en España que no ha viajado, que no ha salido del país, y también por eso piensa de esta forma. No es culpa de ellos tampoco, es culpa de lo que ven día a día», ha afirmado.


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