Extinguido el incendio de Almorox que hizo que Toledo entrase en emergencia nacional

Publicado 27 Aug 2026 18:17

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

TOLEDO 27 Ago. –

Ecologistas en Acción, que ha reclamado una revisión en profundidad de la política de incendios forestales, ha pedido a la Consejería de Desarrollo Sostenible la convocatoria de una reunión monográfica y extraordinaria del Consejo Asesor de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha para abordar la problemática de los incendios forestales.

En nota de prensa, la organización indica que resulta especialmente remarcable el hecho de que los grandes incendios están cobrando un protagonismo superior, con situaciones recurrentes en determinados espacios como pueda ser el norte del provincia de Toledo o la mitad oriental de la región.

«En un buen número de ocasiones se repite un patrón. Una negligencia genera una ignición en condiciones de alto riesgo que se propaga rápidamente por el pasto o los cultivos hasta alcanzar una masa de especies altamente igniscibles, como son los pinares de repoblación u otras, y alcanza grandes proporciones generando daños muy significativos y altísimo riesgo para la vida de las personas y sus bienes».

Tal es el caso de los incendios de 2013, 2019 y el reciente de 2026 que han afectado o tenido su origen en Almorox. En 2013 fue una máquina que desbrozaba cunetas en una carretera colindante de la Comunidad de Madrid la que provocó un incendio que alcanzó las 1.300 hectáreas. En 2019 el fuego alcanzó las 3.300 hectáreas, y el factor humano se situó como causa del mismo. Ahora, en 2026 el indebido uso de una radial parece estar detrás de un incendio que empezó por quemar 900 hectáreas, pero que en unión con otros focos que se fueron sucediendo ha dado lugar a la incineración de unas 27.000 hectáreas en Madrid.

«En estas circunstancias, que no son sino el reflejo de las previsiones que desde hace décadas apuntan al agravamiento de los riesgos derivados de los incendios forestales por efecto del cambio climático, se hace más necesario que intensificar con nuevas medidas adaptadas la lucha contra los incendios forestales, especialmente los de gran intensidad», reclama.

Ante la «limitada» respuesta de las administraciones y la creciente atención que se da a los bulos, Ecologistas en Acción de Toledo echa en falta una información más amplia y transparente sobre incendios forestales y, lo que es más importante, que se pongan en práctica de forma estrategias centradas en afrontar un escenario que cada día se observa más preocupante en relación a los megaincendios.

LÍNEA CONTINUISTA Y AUTOCOMPLACIENTE

Aunque haya que valorar los grandes esfuerzos que se están haciendo en materia de prevención y extinción de incendios forestales, no en vano en 2026 se han invertido en esta materia 126 millones de euros en 2026, el 50% de los fondos dedicados a protección del medio natural, lo cierto es que la política de incendios mantiene una «línea continuista y autocomplaciente que no ayuda a afrontar los nuevos retos».

«También resulta lamentable que se gaste tiempo y esfuerzo en iniciativas peregrinas, cuando no contraproducentes, como pueda ser la introducción de especies exóticas como los bisontes o de las quemas prescritas como sistemas de gestión de la vegetación», denuncian.

Para Ecologistas en Acción es preciso que Castilla-La Mancha dé un nuevo impulso y enfoque a sus políticas en relación a los incendios forestales.

«Lo más importante es plantear una estrategia específica para afrontar los grandes incendios forestales y también no forestales que, por desgracia, van a ser el principal reto de cara al futuro». Aseguran que estos incendios, en este territorio, presentan un perfil bastante marcado en relación a sus causas, modo de propagación y consecuencias, por lo que se debe actuar en todos esos niveles.

Aunque serían muchas las cuestiones a abordar, del análisis de los grandes incendios habidos en los últimos años hay tres cuestiones prioritarias a las que no se están respondiendo con la «contundencia y las capacidades necesarias». Y eso debiera ser asumido y abordado por el Gobierno de Castilla-La Mancha cuanto antes.

La primera es atajar las igniciones de origen humano que salvo algunas excepciones, son las que están detrás de buena parte de los grandes incendios. De hecho, en la provincia de Toledo cabe indicar que son las negligencias en el ámbito agrícola y urbano las que fundamentalmente están detrás de este problema.

«Sin una buena sensibilización al respecto, sin el compromiso y la corresponsabilidad de todos los actores involucrados, sin una adecuada vigilancia sobre el terreno y sin un adecuado reproche social y judicial no se podrá atajar adecuadamente la reducción de los incendios tanto incidentales como accidentales», sostienen.

La segunda es afrontar la necesaria transformación de las masas forestales que son más vulnerables a los grandes incendios o a provocar mayores consecuencias, y que no son otras que las grandes extensiones de pinares, en su mayor parte repoblados, que han perdido valor comercial y no son ni serán nunca explotados.

Sin entrar en el debate de la historia forestal de nuestro territorio, lo importante es fijarse ahora en un escenario en el que las grandes masas de pinar son las que más intensidad provocan en los incendios y que, siendo en su mayor parte imposibles de gestionar por falta de recursos económicos y de una mano de obra que se aleja cada vez más de lo rural, han de transformarse a masas forestales más resistentes y resilientes.

Las políticas de restauración de la naturaleza, con su enfoque y recursos disponibles, ofrecen ahora una oportunidad muy significativa en el sentido de generar una actuación extensa y sostenida en el tiempo en esa dirección. También resulta fundamental que los planes de ordenación forestal de estas masas se rehagan e integren este objetivo en su modelo de gestión como ya se está haciendo en algunos casos.

Por último, en este listado no exhaustivo de prioridades, la organización pone el énfasis en las zonas de riesgo para bienes y vidas humanas, muy comprometidas en los grandes incendios. Lo que se denomina interfaz urbano-forestal requiere de actuaciones puntuales con la participación activa de quienes pueden verse afectados y con una coordinación entre las autoridades municipales y autonómicas.

2Además, hay que prevenir los nuevos desarrollos urbanísticos, industriales o turísticos fuera de las tramas urbanizadas preexistentes, ya que son un foco de riesgo y de incremento de los daños ambientales al tener que priorizarse la atención a esos puntos cuando se produce un incendio. Desafortunadamente Castilla-La Mancha sigue apostando por una dispersión sin sentido de este tipo de situaciones y eso debiera de atajarse».

«En Ecologistas en Acción de Toledo somos muy conscientes que en el crispado escenario social y político que se vive ahora es muy difícil no ya ponerse de acuerdo sino siquiera sentarse a hablar de una cuestión que genera tanta controversia como es esta de los incendios forestales, pero exhortamos a toda la sociedad a hacerlo de inmediato por el bien de toda la ciudadanía y del medio natural del que ésta depende».

De ahí que reclamen a la Consejera de Desarrollo Sostenible la convocatoria de una reunión monográfica y extraordinaria del Consejo Asesor de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha para abordar la problemática de los incendios forestales en la región.

Para la organización resulta llamativo que siendo esta una de las prioridades de las políticas medioambientales regionales nunca se haya celebrado un pleno del CAMA en el que se haya tratado el asunto con la profundidad que merece.


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