Trabajadoras de la cooperativa San Isidro ‘El Santo’, en Las Pedroñeras (Cuenca).

Publicado 3 Jan 2026 11:04

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

CUENCA 3 Ene. –

La Cooperativa San Isidro ‘El Santo’, con un 90% de la plantilla formada por mujeres, lleva activa desde 1963 con el único objetivo de que su ajo sea el de mayor calidad a nivel mundial. Radicada en Las Pedroñeras, municipio conquense conocido por ser la cuna del ajo morado, esta cooperativa tiene un volumen de producción de en torno a 15 millones de kilos de ajos por campaña y cuenta con más de 300 socios.

En sus almacenes se encuentran diferentes instalaciones de grandes dimensiones destinadas a la transformación del ajo, así como un laboratorio propio para llevar a cabo su proyecto de I+D+i.

La filosofía de la Cooperativa San Isidro ‘El Santo’ es defender el ajo que sus socios y socias cultivan, para que ellos consigan el máximo precio posible. Así lo señala su gerente, María José Arellano, en una entrevista concedida a Europa Press, después de que su marca ‘Alicina’ fuera reconocida con el Premio al Mejor Ajo Morado de Las Pedroñeras en los Premios Gran Selección Campo y Alma 2025.

Apostar por el trabajo en equipo para valorizar el gran capital humano de esta entidad es otro de los valores de esta cooperativa conquense que, según su gerente, es referente en el sector y es el «pulmón» tanto económico como social de Las Pedroñeras.

«Nos conocen en todos los sitios», asegura Arellano, quien explica que el producto se adapta a cada país y a cada supermercado. «Somos muy versátiles y, además, lo sabemos trabajar por la larga experiencia que tenemos todos», ha subrayado.

‘El Santo’ trabaja con las cuatro variedades de ajo que hay: ajo violeta Spring, ajo blanco Spring, ajo blanco tradicional y el producto «estrella» que es el ajo morado, que supone el 50 por ciento de la producción de la cooperativa. Esta variedad es la más representativa de la zona, de hecho está calificada como identificación geográfica protegida (IGP). Presenta una calidad, sabor y aroma superior a la del resto de variedades de esta preciada hortaliza.

Esta organización colectiva está lanzada a la exportación desde hace muchos años y sus ajos han llegado «a casi a todo el mundo». Estados Unidos, casi toda Europa, Sudáfrica, Marruecos o Japón son algunos de los países donde ‘El Santo’ ha llegado. «A mí no me da miedo mandar mi producto, porque sé que va a cumplir las condiciones, porque aquí lo trabajamos y lo dejamos para que llegue en las condiciones óptimas a cualquier país», ha dicho Arellano.

Japón es uno de los países que ha sorprendido a esta cooperativa conquense ya que, tras ya haber exportado ajo blanco Spring, han conseguido introducir el ajo morado en el país nipón, todo un «reto» ya que es un país cuyo paladar está adaptado a sabores más suaves.

Con una plantilla de unas 100 personas –entre fijos y discontinuos– la Cooperativa ‘El Santo’ está formada por un 90% de mujeres, algo de lo que su gerente se siente orgullosa. Desde carretilleras hasta encargadas de sala, almacén y técnico, las mujeres abarcan todos los procesos que hay en la cooperativa, porque «se han formado y se ven capaces de hacerlo».

Aunque hay gente joven trabajando en esta cooperativa, el relevo generacional en el sector agrario también es algo que les afecta. «El mundo rural no se valora», lamenta María José Arellano, quien ha destacado «el valor económico y social» que tiene la cooperativa del pueblo. «Es muy importante que empecemos a valorarlo» porque «es algo que siempre ha estado en el pueblo y que todos hemos formado parte de ella».

En cuanto a los planes de futuro de la Cooperativa San Isidro ‘El Santo’ está el relanzar su marca ‘Alicina’, que nace para revalorizar a la mujer rural y al trabajo que desde hace años ha desempeñado en el cultivo del Ajo Morado de Las Pedroñeras. Para Arellano, es un «gran honor» que ‘Alicina’ haya sido reconocida con el Premio al Mejor Ajo Morado de Las Pedroñeras en los Premios Gran Selección Campo y Alma.

La diferencia que tiene ‘Alicina’ con respecto a otras marcas es que son ajos seleccionados a raíz de la semilla libre de virus que se procesa en el laboratorio de la cooperativa, según ha detallado Arellano. «Son ajos muy seleccionados» por las trabajadoras de la cooperativa que, luego, se etiquetan con la marca ‘Alicina’ y se envasen en una caja gourmet. «Alicina es la esencia del ajo morado de Las Pedroñeras», ha subrayado Arellano, quien ha informado de que se ha hecho una edición especial con un cofre de madera con estaño.

La cooperativa conquense quiere aprovechar este premio para poder llegar a esa gente joven que empieza a cocinar y que, poco a poco, vayan conociendo su producto y sus propiedades terapéuticas. «Es un producto estrella y se utiliza para todo. Es una maravilla porque, hasta en la guerra, lo utilizaban de antibiótico».

La gerente de la cooperativa ha terminando defendiendo que «el ajo morado de Las Pedroñeras lo cura todo». «Es súper maravilloso en la cocina porque con muy poquita cantidad puedes conseguir un gran sabor en cualquier guiso, en cualquier producto que hagas a la plancha o en cualquier ensalada», por lo que ha animado a la gente a consumir ajo morado de esta localidad, conocida como la capital mundial del ajo.


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