Ucrania.- Costa asume que la paz en Ucrania exigirá a la UE hablar con Rusia: «No ahora, pero ese día llegará»

Publicado 17 Mar 2026 06:31

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

Ve «completamente inaceptable» el veto de Hungría al préstamo de 90.000 millones a Ucrania y afea a Kiev el tono hacia Orbán

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha reconocido que la paz en Ucrania requerirá que la Unión Europea se siente a hablar con Rusia en algún momento, aunque ha recalcado que «no ahora», ya que por el momento la prioridad debe ser mantener la presión económica sobre Moscú y respaldar a Kiev.

En una entrevista con European Newsroom (ENR), un grupo de agencias europeas en la que se engloba Europa Press, Costa ha llamado a no «perturbar» la iniciativa liderada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por lograr «una paz justa y duradera» para Ucrania, aunque ha señalado que la UE debe estar preparada si esos esfuerzos no prosperan.

«Creo que en el futuro necesitaremos hablar con Rusia. No sobre energía, sino sobre la seguridad europea, sobre la paz en Ucrania. Llegará ese día. Pero no ahora», ha afirmado al ser preguntado sobre el creciente número de voces entre los Veintisiete que abogan por mantener conversaciones directas con Moscú para llegar a un acuerdo que ponga fin a la invasión de Ucrania, iniciada hace cuatro años.

El socialista portugués ha subrayado que, mientras tanto, la prioridad del bloque comunitario debe ser «aumentar la presión económica» sobre Moscú y seguir respaldando «por todos los medios» a Ucrania, aunque ha admitido que la UE deberá estar preparada para impulsar sus propios esfuerzos diplomáticos si fracasan los intentos actuales conversaciones a tres para lograr una paz.

«Un día el presidente Trump podría decidir no continuar más sus esfuerzos, o un día, desafortunadamente, podría fallar en ellos. Y entonces necesitamos prepararnos para continuar los esfuerzos para intentar obtener una paz justa y duradera en Ucrania», ha proseguido en su explicación.

El diálogo a tres entre Washington, Moscú y Kiev iniciado en enero de este año se encuentra paralizado ante la imposibilidad de garantizar la celebración de nuevas reuniones en la ubicación donde venían teniendo lugar, Emiratos Árabes Unidos, tras desatarse la guerra en Oriento Próximo con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán del pasado 28 de febrero.

Sobre el debate de si la Unión debería replantearse sus relaciones energéticas con Moscú en caso de alcanzarse un acuerdo que ponga fin a la guerra en Ucrania, Costa ha recordado que la estrategia de la UE fue «desacoplarse de la energía rusa», con países como Alemania que hicieron «un esfuerzo enorme» para lograrlo.

«Nuestra estrategia es clara, es desacoplarnos de la energía rusa, no es negociar con Rusia el precio de la energía», ha aseverado, recordando que la única excepción fue la acordada con Hungría y Eslovaquia, a quienes se les permitió continuar usando petróleo y gas rusos hasta finales de 2027.

Así las cosas, el presidente del Consejo Europeo se ha referido al bloqueo del préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania por parte de Budapest –acción que justifica con en el supuesto sabotaje de Kiev al paso de crudo ruso a su país a través del oleoducto Druzhba–, calificando la acción del país dirigido por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, como «completamente inaceptable».

«Una decisión tomada por el Consejo Europeo es una decisión tomada. Y todos los Estados miembro deben respetarla. Es completamente inaceptable que un Estado miembro, después de que acordamos una decisión, se retracte de su palabra», ha reprochado Costa, refiriéndose a que Hungría ya dio su visto bueno en la cumbre de líderes de la UE celebrada en Bruselas el pasado mes de diciembre.

Hungría bloquea el préstamo para cubrir las necesidades urgentes de financiación de Ucrania desde el pasado 23 de febrero. El plan ya había sido aprobado por unanimidad por los 27 líderes de la UE y también había obtenido el visto bueno del Parlamento Europeo, estando solo a la espera de formalizar el acuerdo a nivel de Estados en el Consejo, según ha explicado el propio Costa.

El socialista portugués ha deseado que el oleoducto Druzhba «pueda ser reparado y reabierto lo antes posible», y ha recordado que la UE está trabajando con Ucrania para que así sea. También ha resaltado la importancia de proteger la infraestructura «de futuros ataques de Rusia» que «destruirían una vez más este oleoducto».

Pero eso sí, ha insistido en que «ningún Estado miembro tiene el derecho» de no respetar en el Consejo de la UE «lo que todos» decidieron «a nivel del Consejo Europeo», y que los países de la UE «deben actuar basados en la buena fe y en el principio de cooperación leal».

De cara la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que tiene lugar esta semana en la capital comunitaria, Costa se ha mostrado «optimista» y ha espetado que espera de Hungría que «respete lo que han decidido en el Consejo Europeo», y se respete también «a sí misma, a los colegas y a los tratados» de la UE.

Con todo, ha afeado las palabras del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, por amenazar veladamente a Orbán con que daría a los militares ucranianos su número de teléfono para que le hablarán «en su mismo idioma» ante su negativa a desbloquear el préstamo de 90.000 millones a Ucrania.

«Tenemos una muy buena relación con Ucrania y especialmente con el presidente Zelenski. Pero por supuesto no podemos aceptar cuando, incluso en un momento emocional, alguien se dirige de una manera no adecuada a un líder de un Estado miembro de la Unión Europea», ha zanjado.

En otro orden de cosas, Costa ha subrayado que la prioridad para el proyecto europeo debe ser preservar la unidad entre los Estados miembro y seguir ampliándose con la incorporación de países candidatos como Ucrania y Moldavia, y el resto de países de los Balcanes Occidentales y del este de Europa.

Ha reconocido que la adhesión a la UE «es muy exigente para todos los países candidatos», y que estos deben realizar «muchas reformas» para cumplir todos los criterios de Copenhague. Al mismo tiempo, ha instado a tener «un sentido de urgencia» respecto a esta ampliación.

«Tenemos que examinar nuestras reformas internas y qué debemos hacer dentro de la propia Unión. Y necesitamos gestionar este proceso de ampliación con mucha creatividad, sin renunciar a nuestros criterios ni al principio de mérito, pero con un fuerte sentido de urgencia», ha agregado.

En este sentido, ha confesado que no le gustan expresiones como la de «una Europa a dos velocidades» o la de «círculos concéntricos» porque, en su opinión, la UE «ya es una unión con diferentes geometrías».

«Algunos Estados miembro no forman parte del espacio Schengen, otros no están en la zona euro, y en el futuro podemos imaginar que algunos Estados miembro no entren inmediatamente en todas estas dimensiones de la Unión y que algunos países que ya están en la Unión puedan dar un paso atrás», ha razonado.

Tras constatar que «está claro que algunos Estados miembro ya no se sienten cómodos con el nivel de integración» que ha alcanzado la UE, ha apostado por ser «más flexibles» en la arquitectura del bloque comunitario.

«¿Por qué no permitirles dar un paso atrás, cuando la alternativa podría ser salir de la UE? Necesitamos proteger nuestra Unión, nuestra unidad, y por eso debemos ser más flexibles dentro de esta casa común de los europeos», ha concluido.


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