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Publicado 27 Feb 2026 18:53

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

La España peninsular ha registrado 234 l/m2 de lluvia entre el 1 de enero y el 25 de febrero, el doble de lo normal

España da inicio este domingo 1 de marzo a la primavera meteorológica tras un invierno que ha dejado lluvias de récord con once borrascas de gran impacto entre el 29 de diciembre y el 17 de febrero y temperaturas normales en diciembre y 0,5ºC superiores a lo normal en enero, de acuerdo con datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). En concreto, lo hará con una dana y lluvias –no de gran intensidad– en el oeste y centro peninsulares.

El invierno meteorológico ha discurrido entre el 1 de diciembre y el 28 de febrero, división temporal similar a la de la primavera meteorológica (que va del 1 de marzo al 31 de mayo), el verano meteorológico (del 1 de junio al 31 de agosto) y el otoño meteorológico (del 1 de septiembre al 30 de noviembre).

Según ha explicado Eltiempo.es, estos periodos se basan en el ciclo de temperatura anual y el calendario, en lugar del viaje de la Tierra alrededor del Sol. Tienen más similitudes en cuanto a climatología, lo que permite a los meteorólogos analizar las tendencias climáticas de forma más ordenada y predecible.

En este marco, diciembre tuvo carácter húmedo. Durante el mes, la España peninsular registró una precipitación media de 80 litros por metro cuadrado (l/m2), un 109% del valor normal para esa época del año. Más destacados fueron los valores de enero, que acabó como el enero más lluvioso del siglo con 119 l/m2, un 85% por encima del promedio.

Si bien Aemet no ha lanzado hasta el momento el avance climático para el mes de febrero, sí que ha señalado este viernes a través de su perfil en ‘X’ que la España peninsular ha registrado 234 l/m2 de lluvia entre el 1 de enero y el 25 de febrero, el doble de lo normal para los dos primeros meses del año.

«A falta de contabilizar los tres últimos días de febrero, se trata ya del conjunto enero-febrero más lluvioso desde 1996», ha indicado en un mensaje en su perfil.

Esto ha dejado récord en los embalses: la reserva hídrica española está al 83%, con 46.494 hectómetros cúbicos, según datos de esta semana del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). En comparación, esta la cifra más alta registrada para esta semana de febrero en los últimos 39 años.

El portavoz de Aemet, Rubén del Campo, ha avanzado esta mañana que se espera una inestabilización de la atmósfera el lunes –primer día de la primavera meteorológica– por la posible formación de una dana que se situaría al suroeste de la Península y que traería lluvias que en esta ocasión no van a ser de gran intensidad. Las precipitaciones se extenderán por el oeste y el centro del territorio, con los mayores acumulados en Galicia y posibles tormentas en Andalucía Occidental.

A su vez, también podrá llover de forma débil en puntos del área mediterránea. Si bien en este caso se espera que las precipitaciones sean débiles, cabe recordar de cara a primavera que si da alguna otra borrascas y danas con gran impacto esta sería la número 17 de la temporada, por lo que se superaría el récord histórico de España, registrado en la temporada 2023-2024.

De manera más general, la última predicción estacional que Aemet tiene colgada en su web para marzo, abril y mayo de 2026 dice que hay una gran probabilidad de que la temperatura media se encuentre en el tercil superior en toda España, de manera más acusada en Baleares, noroeste y este peninsular.

Además, hay una mayor probabilidad de que la precipitación acumulada se encuentre en el tercil inferior en el suroeste peninsular y Canarias. En el resto de España, la probabilidad de los terciles correspondiente a la precipitación acumulada es la climatológica.

El climatólogo de Meteored España Samuel Biener ha señalado en declaraciones a Europa Press que el comienzo de la primavera climatológica estará caracterizado por el descuelgue de una dana en el norte de África que irá acompañada de vientos de Levante.

«Esto va a provocar que durante la semana que viene se registren lluvias y tormentas de forma irregular en España, con acumulados que serán más importantes en Andalucía, Ceuta y en puntos de la vertiente mediterránea», ha explicado Biener.

De acuerdo con su previsión, en estas zonas se podrán superar localmente los 50 l/m2 a lo largo de la semana e incluso los 100 l/m2 en algunos puntos mejor expuestos a esta circulación atmosférica. Aún así, insiste: «Una dana no es sinónimo de lluvia catastrófica o torrencial».

De cara al resto de la primavera, los pronósticos que maneja Meteored dicen que las temperaturas probablemente estarán por encima de la media y que habrá anomalías más intensas en el interior de la mitad oriental peninsular. Sin embargo, no se ve una tendencia bien definida en lo que respecta a los termómetros en buena parte de Andalucía y de las islas orientales de Canarias.

Por el contrario, no está tan clara la situación en cuanto a las precipitaciones. En este aspecto, el experto ha indicado que la primavera es la época «más complicada» para hacer previsiones o analizar tendencias a largo plazo ya que «la atmósfera suele mostrarse muy dinámica». De momento, parece que nuevamente se podrían formar anticiclones en latitudes muy altas en Escandinavia y Groenlandia.

Esto podría favorecer el paso de borrascas por el continente europeo. Dependiendo de por dónde circulen, afectarán más o menos a España. Biener lo resume de esta manera: «A diferencia de otros años, en los que se veía que las primaveras iban a ser muy cálidas y más o menos secas, parece que vamos a tener un ambiente bastante variable, típico de la primavera, con temperaturas que en la mayor parte del país probablemente estén por encima de la media y sin un escenario que se imponga sobre otro en lo que respecta a las precipitaciones».

Biener ha indicado que «no se puede descartar ningún escenario» al ser preguntado sobre la posibilidad de que España se enfrente a un tren de borrascas similar al que vivió entre marzo y abril de 2025. Por esta parte, ha apuntado a que los modelos de predicción están dando «una señal de un bloqueo anticiclónico» en Groenlandia y la zona de Escandinavia similar al que se ha registrado este invierno.

Dependiendo de dónde se forme, cómo lo haga y de su persistencia eso podrá provocar que de nuevo se registre en España una circulación bastante intensa de borrascas en algunos momentos de la primavera. Si esto sucede, habrá que ver finalmente por dónde circulan esas borrascas. Si lo hacen en el entorno de las islas británicas, se notarán sobre todo en el norte de la España peninsular.

«En cambio, si las borrascas consiguen descender de latitud, pues serán episodios más generalizados, como los de este invierno», ha puntualizado.

Además, ha añadido que en primavera tampoco hay que olvidar «la influencia de las danas». De esta manera, ha detallado que el chorro polar en primavera suele presentar ondulaciones más importantes, lo que da lugar a alternancias de días más estables y soleados con otros más inestables y frescos. Con esos descuelgues se forman danas, que «pueden provocar temporales de lluvias moderadas o localmente intensas».


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