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Publicado 13 May 2026 13:21

· Fuente: Europa Press
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TOLEDO 13 May. –

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado «un nuevo episodio violento» por parte de un recluso a un funcionario de prisiones en el Centro Penitenciario de Ocaña II.

Los hechos tuvieron lugar entre las ocho y las nueve de la mañana del pasado 11 de mayo, cuando durante el recuento de los reclusos en el módulo 3, se produjo «una actitud desafiante y violenta» por parte de uno de ellos hacia un funcionario quien le solicitó que encendiese la luz para poderlo ver. «Fue entonces cuando el recluso se puso agresivo», una actitud que «fue en aumento al bajar al patio».

Allí, según el sindicato, comenzó a dar gritos y a golpearse el labio fingiendo que había sido el funcionario quien le había provocado la herida, incitando incluso a otros dos reclusos a que fuesen a por el trabajador. «En esos momentos se produjo un forcejo entre ellos, llegando a tirar al suelo al funcionario».

Según relata el sindicato, la rápida intervención de los compañeros hizo que este episodio violento no tuviese mayores consecuencias para el trabajador involucrado, siendo los tres internos implicados derivados al módulo de aislamiento del centro penitenciario.

Desde CSIF han mostrado su «preocupación» por estos hechos, en los que un funcionario de servicio se vio sometido a «una situación de tensión, intimidación y riesgo físico» durante el desempeño de sus funciones, subraya el delegado de CSIF en Ocaña II, Raúl Lirio.

Lirio destaca «la profesionalidad, contención y proporcionalidad» con la que actuaron los trabajadores penitenciarios implicados, quienes, pese «a la extrema tensión vivida», mantuvieron en todo momento el control de la situación evitando consecuencias aún más graves tanto para el personal como para la propia población reclusa.

El sindicato lamenta la creciente pérdida de autoridad y protección jurídica que sufren los empleados públicos penitenciarios en el ejercicio de sus funciones y considera que muchas de estas conductas violentas y desafiantes se verían reducidas si los funcionarios de prisiones fueran reconocidos como agentes de la autoridad, dotándonos así de una mayor protección jurídica y reforzando el principio de autoridad dentro de los centros penitenciarios.

Por todo ello, CSIF solicita formalmente el traslado de los internos responsables a centros penitenciarios mejor preparados para el control y tratamiento de internos altamente conflictivos, con mayores recursos de seguridad y módulos adaptados a este tipo de perfiles, evitando así que situaciones similares vuelvan a repetirse en Ocaña II. Además, reclama también más medios y formación para el colectivo, así como la adecuación y modernización de la ley penitenciaria y los medios coercitivos necesarios para reducir a los internos reconociendo el trabajo real y de especial complejidad que realizan cada uno de los funcionarios de instituciones penitenciarias.


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