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Publicado 8 Sep 2026 14:12

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

TOLEDO 8 Sep. –

La Coordinadora de ONGD de Castilla-La Mancha ha reclamado este martes una política de cooperación «fuerte, estable y ambiciosa», con recursos suficientes y basada en el consenso, durante el acto institucional celebrado en las Cortes regionales con motivo del Día de las Personas Cooperantes, una jornada que ha servido para reivindicar el papel de la cooperación internacional frente al retroceso de recursos, los conflictos y el avance de los discursos de odio y la desinformación.

El presidente de la Coordinadora de ONGD de Castilla-La Mancha, Fernando Gutiérrez García-Calvo, ha defendido que la cooperación «no es un lujo, sino una responsabilidad y una inversión» y ha reclamado avanzar hacia el compromiso del 0,7%, así como la aprobación de una nueva Ley Regional de Cooperación que «impulse el crecimiento progresivo de los fondos y dote a la administración de una estructura estable».

También ha apelado a un «gran acuerdo» político que permita consolidar esta política pública y ha advertido de que el actual contexto internacional hace especialmente necesario reivindicarla. «La cooperación debe ser una política de consenso en Castilla-La Mancha», ha subrayado.

Gutiérrez García-Calvo ha puesto el foco asimismo en la reducción de recursos destinados a cooperación y en la preocupación por los ataques que está sufriendo el personal humanitario en distintos conflictos, al tiempo que ha alertado del crecimiento de la desinformación.

En este sentido, ha defendido que la cooperación debe entenderse como una responsabilidad colectiva y ha asegurado que las personas cooperantes «no están solas».

La jornada, celebrada por primera vez en el Salón de Plenos del Convento de San Gil de Toledo con motivo de esta conmemoración, ha permitido además poner rostro a una labor que, según se ha destacado durante el acto, continúa siendo en buena medida anónima, pese a su carácter profesional y al compromiso de quienes trabajan sobre el terreno en defensa de los derechos humanos.

Una de esas voces ha sido la de Olga Alonso de la Sierra, secretaria técnica de la Coordinadora y cooperante durante 25 años en países como República Dominicana, Colombia o Cabo Verde. Ha explicado que cuando comenzó a trabajar en este ámbito todavía costaba entender la cooperación como una profesión, pese a que requiere preparación, experiencia y profesionalidad.

También ha reivindicado una mirada que supere las fronteras y ha recordado las barreras que todavía encuentran muchas mujeres en sus trayectorias profesionales.

Por su parte, Gerardo Magariños Laguía, de YMCA y antiguo cooperante con Asamblea de Cooperación por la Paz en Centroamérica, ha defendido que cooperar significa «escuchar, compartir capacidades y reconocer saberes», además de defender la dignidad de todas las personas.

Ha reclamado proteger la labor de los cooperantes, avanzar hacia el 0,7%, reforzar una cooperación transformadora y situar la educación y la sensibilización en el centro de la respuesta democrática frente a la polarización y la desinformación

De su lado, Sol Lahera Grilles, cooperante durante cinco años en Marruecos con el Movimiento por la Paz, ha reivindicado la cooperación como una política pública «esencial y transformadora», con recursos humanos y económicos suficientes. También ha rechazado la idea de que atender las necesidades locales sea incompatible con ayudar en otros lugares y ha defendido que «en este planeta no hay un aquí y un allí» cuando se trata de derechos humanos.

ESLABÓN DE LA CADENA DE SOLIDARIDAD

Desde el ámbito de las emergencias, Ricardo Angora Cañego, experto de Médicos del Mundo que acaba de regresar de Venezuela tras el terremoto registrado en junio, ha puesto el acento en la necesidad de mantener los mecanismos de cooperación internacional porque «ningún pueblo debería afrontar solo una crisis humanitaria».

En su intervención ha recordado que los cooperantes constituyen solo un eslabón de una amplia cadena de solidaridad y ha subrayado que el incremento de las catástrofes naturales, las epidemias y los conflictos armados hace más necesaria que nunca esta labor.

Los testimonios de los propios proyectos desarrollados con apoyo de la cooperación han completado la jornada mediante varios vídeos, con experiencias procedentes de países como Nicaragua y Kenia. En ellos se han mostrado iniciativas relacionadas con la salud materno-infantil, la atención a mujeres embarazadas, los partos seguros, la vigilancia nutricional y el desarrollo de niños menores de cinco años, así como proyectos educativos.

El acto ha contado también con la intervención de la viceconsejera de Servicios y Prestaciones Sociales, Guadalupe Martín, quien ha recordado que este 8 de septiembre se cumplen 20 años de la celebración del Día de las Personas Cooperantes y ha reivindicado la labor de quienes han decidido dedicar parte de su vida a trabajar por otras personas.

Igualmente, ha señalado que actualmente son alrededor de 80 los cooperantes vinculados a Castilla-La Mancha y ha destacado la progresiva profesionalización del sector, así como el próximo reconocimiento específico de esta actividad en la Seguridad Social.

Por su parte, el presidente de las Cortes, Pablo Bellido, ha abierto y cerrado el acto con un mensaje de respaldo a la cooperación y a quienes la desarrollan. En su intervención inicial ha advertido de que «no está de moda la cooperación» y ha cuestionado los discursos que plantean que atender a las necesidades de la población propia exige desentenderse de las de otros países.

«Si no queremos perder el norte, tenemos que mirar al sur», ha señalado, antes de defender que no se puede aceptar que una parte del mundo viva en la precariedad. En el cierre, Bellido ha recogido además la alerta lanzada durante la jornada sobre el crecimiento de la desinformación y las narrativas de odio y ha apostado por un consenso amplio en defensa de la cooperación y de los derechos humanos.

«Los derechos humanos no se pueden suspender», ha afirmado, para reivindicar también el trabajo que realizan las organizaciones desde sus sedes aunque este resulte menos visible. El presidente de las Cortes ha concluido expresando su orgullo por el compromiso de las personas cooperantes y confiando en que las voces escuchadas durante este acto puedan proyectarse hacia la sociedad para contribuir a una mayor sensibilización y a la construcción de un mundo «más justo».


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