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Publicado 10 Oct 2026 17:16

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

CUENCA 10 Oct. –

Gerardo Rueda vuelve a Cuenca en una exposición organizada en la Catedral de Cuenca, que reivindica el centenario del nacimiento de uno de los artistas que diseñaron las vidrieras contemporáneas que filtran la luz que atraviesa el templo.

«Rueda no se limitó a crear unas vidrieras para la Catedral, hizo algo más: pintó la luz o, por recordar una hermosa expresión de Gustavo Torner, consiguió pintar el aire», ha subrayado el capellán mayor del Cabildo de la Catedral y curador de la exposición, Miguel Ángel Albares, que ha presentado esta muestra junto al hijo del artista, José Luis Rueda, que ha cedido los fondos que conforman esta exposición que podrá visitarse hasta el mes de enero.

Esta exposición del centenario cuenta con más de 40 obras y permite conocer el camino que Rueda siguió desde sus primeras experiencias cubistas al collage, ensamblajes y construcciones geométricas que creó en la madurez.

Albares ha destacado que el pintor y escultor madrileño «nunca se dejó encasillar en ningún movimiento» y demostró una creatividad con la que llegó a elevar una tabla de planchar a la categoría de obra de arte.

La muestra, que se extiende desde la Sala Capitular hasta la sala de exposiciones, permite contemplar algunos de los materiales vinculados a la realización de las vidrieras «una de las intervenciones más singulares del arte contemporáneo en una catedral gótica», ha recalcado Albares.

Hay también catálogos, cartas y recortes de prensa en los que se puede rememorar la polémica que generó en su momento la decisión de encargar a artistas contemporáneos el diseño de las vidrieras de la Catedral, que provocó protestas de entidades como el propio Cabildo o la Cámara de Comercio conquense.

También se puede leer en los paneles una columna de José Luis Muñoz, publicada tras el fallecimiento del artista, en la que se lamentaba de que «Gerardo Rueda se ha muerto sin que esta ciudad le dedicara una palabra de afecto».

La Catedral intenta ahora saldar esa deuda con una exposición que se ha inaugurado sin la presencia de autoridades públicas, pero con muchas personalidades de la cultura conquense que trataron con el pintor.

José Luis Rueda, guardián del legado del artista, ha dado las gracias al Cabildo de la Catedral, al montador Antonio Chamizo, que trabajó con Rueda y a personas que ya no están que en su día trabajaron para intentar que esta exposición llegara a Cuenca, como Barbara Rose y Víctor Huerta, entre otros muchos.

«GERARDO RUEDA FUE DECISIVO PARA ESTA CIUDAD»

El heredero de Rueda ha reivindicado que el artista «fue decisivo para esta ciudad y esa es una historia que merece ser contada». Eso es lo que pretende la muestra, en la que hay cartas que corroboran la estrecha relación que existió entre Rueda y Fernando Zóbel. En ellas se revela que, además de Toledo, hubo otras ciudades que se barajaron para el Museo de Arte Abstracto que finalmente llegó a las Casas Colgadas.

Su heredero ha recordado que Gerardo Rueda promovió la visita a Cuenca de Mario Vargas Llosa y de los más importantes coleccionistas de los museos americanos de arte contemporáneo.

El hijo de Rueda ha asegurado que era deseo de su padre «que la Catedral acogiera una exposición como esta, entre esos azules que tanto amaba» y ha manifestado su deseo de que esto solo sea el inicio para que se dé a conocer como se merece el legado del artista.


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