.

Publicado 3 Sep 2026 20:13

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

TOLEDO 3 Sep. –

El concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández, se ha mostrado «radicalmente en contra» de las afirmaciones del alcalde, Carlos Velázques, según las cuales su Gobierno ha conseguido un turismo de calidad en esta legislatura.

Para Fernández, lo que tiene la ciudad es «un modelo turístico depredador» en el que son cómplices las instituciones privadas y también las públicas y que está expulsando a los residentes.

Fernández, que no pasa por alto que ya hay un distrito en el Casco en el que no cabe una vivienda turística más, alerta de que otros tres distritos están al 11% y otros dos en el 10%, «haciendo que el Casco sea un escenario para el turismo y no para los vecinos y vecinas; y esas son y serán oportunidades perdidas para seguir creciendo en el parque de vivienda», subraya.

El concejal de IU exige ante este escenario «un nuevo modelo de turismo que cambie de rumbo la situación actual porque además de ser ineficaz para frenar la huida de los vecinos y vecinas del Casco Histórico, puede derivar con más expulsiones en otros barrios», tal y como ha informado la formación de ‘izquierdas’ en nota de prensa.

Por eso, considera un error de estrategia para la ciudad el empeño del equipo de Gobierno por preparar escenarios, como la ampliación de las Noches del Patrimonio, «con el único objetivo de que cada fin de semana vengan más visitantes que el anterior, sin evaluar lo depredador de recursos de este modelo, que lo único que garantiza es que los barrios van a seguir vaciándose».

Para Fernández, el modelo de «más turistas –que se arrastra de años atrás– obliga a que los inmuebles de la ciudad acaben llenos de forma prioritaria de camas estacionales tras el cambio de uso de edificios públicos o privados».

NUMEROSOS EJEMPLOS

Y detalla ejemplos como el hotel de la Calle de la Plata, el de la Cava o el edificio de San Juan de Dios, cuyo uso «nada tendrá que ver con lo aprobado por unanimidad en el Pleno municipal para que fuera una residencia pública de mayores».

Además, el edil de IU también recuerda que «la voracidad» del turismo de cantidad va a dejar su huella en el Callejón del Vicario, en el antiguo Colegio de Arquitectos, en el aparcamiento que se va a construir pegado al edificio que es propiedad de la Iglesia de Santo Tomé, en la Casa del Armiño, en el bloque de la Cuesta de Santa Leocadia con la Calle del Corchete o en el edificio de San Ginés. «Estos son ejemplos de cómo preferimos no repensar el modelo y seguir llenando la ciudad cada fin de semana sin más criterio que ese», lamenta Fernández.

Advierte asimismo, que este «devorador modelo turístico» ya se está dejando sentir en barrios cercanos al Casco Histórico con iniciativas como la que se está llevando a cabo frente al Cigarral de Monterrey, donde se concedió una primera licencia de obra para hacer un almacén que en Junta de Gobierno ha cambiado para ser un edificio dedicado a alojamiento turístico.

En esta misma área, resalta el concejal la pérdida de vivienda permanente «para dar luz a los apartamentos turísticos de la Carretera de Navalpino, muy cerca de la Ciudad del Cine y del inicio de lo que debiera ser el camino que llevará hasta los miradores del Valle que nadie había pedido».

«Todo ello sin contar con el innumerable número de viviendas que han cambiado de uso desde la aprobación de la Ordenanza por todos los grupos políticos municipales excepto Izquierda Unida que permite que el 12% de viviendas potenciales de cada distrito censal de la ciudad se dediquen al turismo», lamenta.

Para Izquierda Unida, defiende Txema Fernández, crecer en el número de visitantes cada semana «es solo la excusa para mantener una tensión inasumible en el acceso a la vivienda». Por eso, reclama «parar e iniciar un camino de decrecimiento y de desincentivar el turismo para pensar cómo recuperar la habitabilidad de los barrios en vez de cómo hacer que el visitante se encuentre más cómodo que el vecino o vecina».

«Tenemos que parar, desincentivar y obtener datos concretos de quién se beneficia económicamente con este modelo. Solo así podremos sacar conclusiones que caminen a un modelo sostenible que supere lo insostenible que es hoy», sentencia Txema Fernández.


Comparte esta noticia en tu red social favorita

CASTILLA-LA MANCHA