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Publicado 20 May 2026 14:13

· Fuente: Europa Press
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TOLEDO 20 May. –

EAPN Castilla-La Mancha ha presentado su análisis cualitativo sobre pobreza y exclusión social a partir de experiencias en primera persona, que refleja que el acceso a la vivienda, la precariedad laboral, las barreras burocráticas y el desgaste emocional se consolidan como «grandes desafíos estructurales».

Según informa la entidad, este informe intermedio del proyecto de Fomento de la Participación Social es un análisis «cualitativo que profundiza en la realidad cotidiana de las personas en situación de vulnerabilidad y exclusión social en la región, poniendo el foco en dimensiones que van más allá de los indicadores económicos tradicionales».

«En definitiva, una mirada social más profunda sobre fenómenos como la pobreza, complementando los últimos datos del XV Informe El Estado de la Pobreza con experiencias, testimonios y propuestas recogidas a través de procesos participativos desarrollados en Castilla-La Mancha».

La coordinadora de participación de EAPN C-LM, Adelina Román, ha indicado que el acceso y mantenimiento de una vivienda digna se consolida como uno de los principales factores de exclusión, agravado por el encarecimiento del alquiler, la pobreza energética y el aumento del coste de suministros y alimentación.

El informe recoge además cómo muchas personas encuentran barreras incluso cumpliendo requisitos económicos, debido a exigencias administrativas o falta de garantías formales.

En materia laboral, el estudio evidencia que «tener empleo no siempre protege frente a la pobreza». La precariedad, la temporalidad, la edad, la falta de conciliación o las dificultades de homologación formativa continúan limitando trayectorias de inclusión reales, cronificando situaciones de vulnerabilidad, alerta EAPN.

Otro de los aspectos más destacados fue el análisis de las barreras de acceso al sistema de garantía de ingresos. La excesiva burocratización, la brecha digital y la falta de información generan situaciones de ‘non take-up’, es decir, personas con derecho potencial a prestaciones que no llegan a acceder a ellas.

El informe subraya también el fuerte impacto emocional de la pobreza. El estrés sostenido, la ansiedad o la incertidumbre aparecen como consecuencias directas de la exclusión, vinculando pobreza y salud mental de forma estructural.

«Esto reduce la capacidad de afrontamiento de problemas sociales o situaciones cotidianas arrastrando aún más a las personas a situaciones de exclusión y vulnerabilidad», explica la entidad .

El estudio concluye además que el acompañamiento profesional y los proyectos de intervención social constituyen herramientas «clave» para mejorar la calidad de vida, facilitar el acceso efectivo a derechos y fortalecer procesos de inclusión sostenibles.

Con este análisis, EAPN Castilla-La Mancha insiste en que comprender la pobreza exige «escuchar no solo cifras, sino también las realidades complejas que atraviesan miles de personas en su día a día».


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