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Publicado 23 Apr 2026 22:34

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

Page avanza que en otoño se presentará un plan de relevo generacional en cooperativas para incentivar la incorporación de jóvenes

El cooperativismo agroalimentario de Castilla-La Mancha ha exhibido este jueves en Ciudad Real su fortaleza económica y su papel clave en el medio rural durante la celebración de la Gala de los Premios Cooperativos 2026, organizada por Cooperativas Agro-alimentarias, en la que se ha reconocido a algunas de las entidades más destacadas del sector por su modelo de gestión y su contribución al territorio.

El acto ha estado marcado por un mensaje claro del sector, que ha situado el acceso al agua como el principal reto para garantizar su futuro, en un contexto de incertidumbre internacional, presión sobre los costes y dudas en torno a la próxima Política Agraria Común (PAC).

El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha y de España, Ángel Villafranca, ha advertido de que Castilla-La Mancha parte de una clara desventaja frente a otras comunidades, al contar solo con un 15% de superficie agrícola en regadío, frente al 45% de Valencia, el 40% de Murcia o el 26% de Extremadura, pese a ser una cuenca cedente.

De los cuatro millones de hectáreas agrarias, apenas unas 550.000 tienen regadío, en su mayoría con sistemas eficientes como el goteo, lo que, a su juicio, demuestra un uso sostenible del recurso. Sin embargo, ha alertado de que esta limitación condiciona el desarrollo del sector y su competitividad.

Villafranca ha puesto el foco en el Alto Guadiana, donde se concentra el 64% de la industria agroalimentaria regional y el 32% de la población, advirtiendo de que «no podemos dejar que se muera» por falta de recursos hídricos.

En este contexto, ha valorado los pasos dados para analizar el agua disponible en el subsuelo, apostando por avanzar en el conocimiento y aprovechamiento de estos recursos como vía para sostener la actividad agraria y el tejido cooperativo en la región.

Más allá de esta reivindicación, Villafranca ha puesto en valor el peso del cooperativismo en Castilla-La Mancha, que agrupa a unas 160.000 familias en una región de dos millones de habitantes, con una facturación superior a los 3.000 millones de euros y más de 7.000 empleos fijos, a los que se suman los de campaña.

En un contexto marcado por la incertidumbre internacional, con tensiones geopolíticas y energéticas, ha advertido también de las dudas que genera la futura PAC, aunque ha confiado en que las negociaciones permitan mejorar el planteamiento inicial.

En paralelo, ha defendido la necesidad de ganar competitividad a través de la integración cooperativa, destacando ejemplos recientes en la región.

Finalmente, ha subrayado el peso del sector vitivinícola, con más de 400.000 hectáreas de viñedo y unos 43.000 empleos, aunque ha reconocido que atraviesa un momento de cambio por la caída del consumo, lo que obliga a adaptarse y buscar nuevas oportunidades, apoyándose en iniciativas de promoción y en la colaboración dentro del propio sector.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, presente en el acto, ha avanzado que el Gobierno regional presentará este otoño un plan de relevo generacional en cooperativas para incentivar la incorporación de jóvenes al sector agrario.

Durante su intervención, ha puesto el foco en el propio modelo cooperativo como ejemplo de cohesión, al señalar que en una cooperativa «está clarísimo el sentido» de lo que representa el interés general, ya que su funcionamiento depende de que todos sus miembros compartan un objetivo común.

En este sentido, ha destacado el papel de los responsables de estas entidades para mantener esa unidad y ha contrapuesto este modelo a otros ámbitos donde, a su juicio, resulta más difícil alcanzar consensos.

Así, ha defendido que el ejemplo de las cooperativas evidencia que avanzar desde la colaboración y la cohesión resulta más eficaz que hacerlo desde la confrontación, una idea que ha trasladado también al ámbito de la gestión pública.

En el acto han estado presentes también el vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero; el consejero de Agricultura, Julián Martínez Lizán; el vicepresidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Ruiz; el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde, y el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, entre otros.

El acto ha servido también para poner en valor el peso de un modelo que agrupa en Castilla-La Mancha a 554 cooperativas y más de 158.000 familias, con una facturación que ha superado los 2.880 millones de euros, un 7,3% más que el año anterior, consolidándose como uno de los principales motores económicos y sociales de la comunidad autónoma.

En esta quinta edición de los premios, Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha ha distinguido a entidades de distintas provincias en varias categorías ligadas a la sostenibilidad, la innovación y el arraigo territorial.

En el apartado de Sostenibilidad Económica, el reconocimiento ha recaído en la cooperativa Bodegas Alcardet, de Villanueva de Alcardete (Toledo), por su modelo empresarial eficiente e innovador, generador de valor para sus socios y su entorno rural.

Por su parte, el premio a la Sostenibilidad Social ha sido para la cooperativa Nuestra Señora de la Antigua y Santo Tomás de Villanueva, de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), por su carácter integrador y su contribución al mantenimiento de la actividad agraria y la población en el territorio.

En materia medioambiental, el galardón ha reconocido a Bodegas Latúe, también de Villanueva de Alcardete (Toledo), por su apuesta por la producción ecológica, la innovación y la gestión eficiente de los recursos.

El premio al Mérito Rural ha sido para la cooperativa Ontalba, de Ontur (Albacete), destacando su arraigo y su papel en el sostenimiento de la actividad agraria tras la fusión de entidades locales.

Uno de los reconocimientos principales, el de Excelencia Cooperativa, ha recaído en Bodegas Cristo de la Vega, de Socuéllamos (Ciudad Real), por su capacidad de adaptación al mercado y su compromiso con un modelo sostenible en lo económico, social y medioambiental.

Además, el premio especial Valores Solidarios ha distinguido a la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Discapacidad (AFAS), por su labor social y su compromiso con las personas más vulnerables.

La gala ha concluido con la entrega de la Insignia de Oro de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha al Instituto de Desarrollo Regional de la UCLM, que ha sido recogido por el rector, en reconocimiento a su contribución al desarrollo del medio rural y su impulso al modelo cooperativo a través de la investigación, la formación y la colaboración con el sector.

El evento ha servido así para reforzar la imagen de un cooperativismo consolidado, moderno e innovador, que ha reivindicado su papel como elemento esencial para el futuro de los pueblos de Castilla-La Mancha y para la fijación de población en el medio rural.


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