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Publicado 16 Feb 2026 14:36

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

CIUDAD REAL 16 Feb. –

La Unidad Militar de Emergencias (UME) retiró este domingo a los casi 70 efectivos que tenía desplegados en la provincia de Ciudad Real, concretamente en los municipios afectados por la crecida del río Bullaque tras las intensas lluvias, al mejorar sustancialmente la climatología y reducirse el riesgo de desbordamiento.

Fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Ciudad Real han apuntado a Europa Press que la desactivación del dispositivo se ha producido tras constatarse una mejora de la situación hidrológica en el entorno del río Bullaque y una reducción progresiva del caudal, lo que ha permitido rebajar el nivel de alerta y devolver el protagonismo a los servicios ordinarios de emergencias y a los ayuntamientos afectados.

Durante los últimos días, el contingente, integrado por cerca de 70 militares y 37 medios del Primer Batallón de Intervención desplazados desde la Base Aérea de Torrejón, centró sus trabajos en El Robledo y el Valle del Bullaque, donde se activó el nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla-La Mancha ante el desembalse de la Torre de Abraham y la previsión de nuevas lluvias.

En el casco urbano de El Robledo, uno de los puntos más sensibles por su proximidad al cauce, los efectivos levantaron y reforzaron diques de contención, instalaron barreras de protección y trabajaron para canalizar el agua y minimizar su impacto en viviendas y espacios públicos.

Su alcalde, Gustavo Ormeño, ha señalado que los vecinos ya empiezan a ver «la luz al final del túnel» tras apreciarse la mejora del nivel del río Bullaque, lo que ha conllevado la retirada del contingente militar después de varios días de trabajo en la localidad y en municipios cercanos.

Tras unas inundaciones que han dejado numerosos daños materiales, pero ningún daño personal, el Ayuntamiento centra ahora sus esfuerzos en las actuaciones de limpieza en las calles donde se ha ido acopiando tierra para hacer diques y en aquellas en las que el agua ha arrastrado numerosos sedimentos.

Asimismo, Ormeño ha reconocido que, «ahora mismo», cuantificar los daños es misión imposible para el Ayuntamiento, si bien ha advertido de que el impacto en el municipio ha sido muy importante.

En este sentido, ha mencionado los caminos rurales de todo el término municipal, que se encuentran «devastados», además de los daños que han sufrido otras infraestructuras municipales como el parque municipal y todo su mobiliario, así como el recinto de la piscina municipal.

El dispositivo actuó igualmente en otras localidades de la provincia. En Fuente el Fresno, la UME rescató a un matrimonio de avanzada edad que había quedado aislado en la aldea de Cruz de Piedra tras el desbordamiento de un arroyo, ante la imposibilidad de acceder por medios ordinarios.

En Fernán Caballero, los militares también intervinieron para achicar agua en varias viviendas afectadas por el desbordamiento del río Bañuelos, contribuyendo a reducir daños en inmuebles y enseres.

Además de estas actuaciones, la UME ha permanecido desplegada en puntos estratégicos del entorno del Bullaque ante la posibilidad de nuevas crecidas derivadas tanto de las precipitaciones como del desembalse, en coordinación permanente con el Centro de Coordinación Operativa Integrado y con los ayuntamientos implicados.

Con la retirada del contingente militar, los municipios afectados han comenzado ahora una fase centrada en la evaluación de daños y la recuperación de infraestructuras, caminos rurales y espacios públicos, mientras continúan las labores de limpieza y restablecimiento de la normalidad tras varios días marcados por las lluvias intensas y el riesgo de inundaciones.

En municipios como Malagón, también afectado por el desbordamiento de varios ríos y arroyos que atraviesan su extenso término municipal, se afanan en evaluar los daños causados por el temporal y en cuantificar el alcance real de las afecciones sobre caminos, infraestructuras agrarias y espacios públicos.

El alcalde, Adrián Fernández, ha indicado que el primer balance eleva a más de 300 kilómetros los caminos rurales dañados, muchos de ellos con importantes arrastres de tierra, pérdida de firme y zonas intransitables.

El Ayuntamiento ha iniciado ya trabajos de inspección técnica para priorizar las intervenciones más urgentes y restablecer cuanto antes los accesos a explotaciones agrícolas y ganaderas.


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