Citra Teatro confía su suerte a las musas que inspiraron a Lope y estrenará ‘La moza de cántaro’ en su Tomelloso natal

Publicado 2 May 2026 11:12

· Fuente: Europa Press
¿Poco tiempo? Te resumimos esta noticia y aclaramos las dudas más habituales en un vistazo.

La joven compañía se subirá a las tablas del Marcelo Grande de la capital manchega para quitarse los precintos

TOMELLOSO (CIUDAD REAL), 2

El empeño de Alberto Palacios por hacer teatro en su pueblo y pese a todo es la materia prima desde la que Citra Teatro empezó a coger forma. Con la base de la constancia y la costumbre de la pasión, junto a una veintena de veinteañeros, el sueño de la joven compañía empezó a tejerse hasta colocar en el calendario la primera de sus grandes fechas en rojo.

Y así será cómo el 15 de mayo ejecutará su estreno sobre un escenario, subiendo a las tablas del ‘Marcelo Grande’ de su Tomelloso natal ‘La moza de cántaro’, confiando así a las mismas musas que inspiraron a Lope de Vega la mucha mierda que les espera en una carrera que ya ha comenzado.

Alberto Palacios explica cómo la compañía nació de la ilusión de un puñado de jóvenes del pueblo, un núcleo donde la herencia de García Pavón inocula arte en las venas de casi todos.

«Nacimos de la ilusión de un grupo de chavales que fueron el motor», afirma, recordando los primeros pasos profesionales que dio la agrupación, poniendo en marcha unas visitas teatralizadas en el cementerio de la localidad.

El rodaje de una compañía que quería consolidarse lo completó la presentación de la gala ‘Viñadores’ del pasado año, momento en el que ya tocaba empezar a pensar en una gran producción.

Los actores propusieron una obra del Siglo de Oro, «una empresa un poco difícil», pero que al nacer de la chispa de la ilusión, el atrevimiento vino solo.

Buceando entre la obra de Lope, dio con ‘La moza de cántaro’, una de sus últimas entregas, «con un verso muy trabajado y madura, con una poética exquisita».

El tono cómico de las aventuras de doña María en su camino de Ronda a Madrid sumado a la necesidad de un reparto extenso terminó de convencer al director.

«No es una comedia de capa y espada típica de Lope. Es comedia, es enredo, con un personaje femenino muy fuerte, una obra muy feminista, un feminismo de hace 500 años que muestra a una mujer que se puede defender en un mundo de hombres», explica Palacios.

«Aquí hay muchas compañías de teatro, y esta especialmente tiene a mucha gente joven. Tomelloso goza de muy buena salud en cuanto a teatro, y en Castilla-La Mancha hay cada vez más compañías. Pero todo esto habría que potenciarlo», reivindica el director, que repara en que en países del entorno continental, incluso, el teatro es una asignatura reglada en la educación obligatoria.

Citra se encuentra en la recta final de los ensayos previos a su puesta de largo, prevista el 15 de mayo en el teatro ‘Marcelo Grande’. Será la primera entrega antes de girar por la provincia con un pase que llegará, de momento y según el calendario ya consolidado, a Cózar, Almedina, Villahermosa y Villanueva de San Carlos.

Mirando al futuro, Alberto Palacios, a riesgo de ser pretencioso, augura a Citra «algo de éxito». «Cuando las cosas se hacen con ilusión, con ganas y con empeño, todo sale bien».

En este punto alza la voz por lo que sabe que tiene entre manos. «Hay que apoyar al teatro clásico. No solo tiene por qué hacerlo la Compañía Nacional, no solo se tiene que hacer en Almagro».

MARÍA DE GUZMÁN, 400 AÑOS DE VIGENCIA FEMINISTA

La María de Guzmán que dibujó Lope ya se prepara entre bambalinas para contar su historia. Cristina, la actriz que le dará vida sobre el escenario avisa de que los espectadores podrán disfrutar de una obra «de enredo, humor y locura».

A doña María, confiesa, ya le ha cogido cariño. «A veces, en mi día a día, de repente algo me recuerda al personaje. Me encanta, y en algunas partes, me parezco un poco a ella».

Una protagonista que, pese a los 400 años que le separan de la actualidad, cuenta un relato vigente, tal y como detalla la actriz. «Una mujer que busca mucha libertad y que al final será libre, valiente».

Aunque admite que los nervios van al alza conforme se desprenden las hojas del calendario, confía en que se disipen cuando se alce el telón.

Empujada por una afición al teatro inherente al tomellosero medio, asegura que se quedará en el escenario «toda la vida». «Todos hemos salido del colegio con ganas de seguir haciendo teatro. Es un mundo que me encanta».

EL PIANO DE PACO Y LAS NOTAS DE MARÍA, PARTE DEL ELENCO

La representación cuenta con dos alicientes más que la harán única. María Perales ha compuesto para la ocasión la música que sonará en directo durante la puesta en escena, unas notas que pasarán por los dedos de Paco antes de salir del piano para todo el auditorio.

El propio pianista, también actor, explica a Europa Press la importancia de su hilo musical. «La música en toda obra es la que da dinamismo, la que puede hacer más tensa una escena, o más emotiva, y que sea en directo, que no sea enlatada, da un plus».

Y es que entre corcheas y blancas, Paco hace de las notas «un actor más». Consciente de los quilates de lo que tienen entre manos y que pronto entregarán al público, invita a todos los manchegos que tengan la oportunidad de pasar por el teatro el día de San Isidro a dejarse caer.

«Será un privilegio, por la calidad de los actores, porque se nota el amor que le damos a todos en esta obra, en los ensayos, en la música y hasta en el vestuario», afirma.

PUNTADAS DE ORO A LA ALTURA DE LOPE

Más allá del elenco y la música en directo, otra arista del teatro cobrará protagonismo. Las puntadas de Isabel Cañas ‘La Jera’ brillarán también sobre la escena.

Para convencer a una jubilada que llevaba toda la vida entre costuras, lo determinante fue que el encargo lo hizo su hijo. «Con 73 años, mi chico me dice que tengo que hacer esto… y yo lo hago».

Y es que «está muy ilusionado con su compañía nueva», lo que ha obligado a descolgar aguja e hilo y ponerse a trabajar hasta confeccionar una veintena de trajes ambientados en el Siglo de Oro, una tarea que le ha llevado casi medio año.

Ante el reto de emular al propio modisto Lorenzo Caprile, pone énfasis en la dificultad de algunos de los trajes. «El que menos lleva, lleva cuatro piezas».

Vestidos de época, camisones de dormir y chaquetillas hasta elaborar «más de cien prendas», algo que ha asumido pese a que ha perdido «mucha vista».

«Pero la maña la tengo, porque la maña no se pierde después de toda una vida haciendo lo que me gusta. Ahora veo peor…», afirma.


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