Publicado 1 Mar 2024 19:29 | Actualizado 1 Mar 2024 19:43

La Audiencia Provincial de Ciudad Real juzgará el próximo martes a J.P.G., un hombre 36 años de edad y nacionalidad española, acusado de abusar sexualmente de su expareja, maltratarla, coaccionarla, amenazarla y vejarla entre los meses de enero de 2022 y abril del mismo año, cuando ambos ya habían puesto fin a su relación sentimental.

La Fiscalía solicita para el acusado una pena de prisión de 29 años y diez meses por delitos de agresión sexual, maltrato habitual, coacciones, amenazas, odio, revelación de secretos y vejaciones.

Según se desprende del escrito de acusación al que ha tenido acceso , los hechos denunciados por la víctima comenzaron en enero de 2022, cuando la mujer se encontraba realizando un curso formativo y el acusado se personó sorpresivamente para recogerla en coche. Durante el trayecto hacia el domicilio de ambos, donde convivían con la hija de ambos y otro hijo solo de la víctima, el acusado detuvo el vehículo y obligó a su entonces pareja a mantener relaciones sexuales, pese a la negativa de la mujer.

El acusado, tal y como consta en el escrito del fiscal, dijo a su entonces pareja que iban a mantener relaciones sexuales «por las buenas o por las malas», estacionando su vehículo y sacando un hacha de pequeñas dimensiones que portaba en su coche para quebrantar el consentimiento de su pareja, obligándola a que le practicara sexo oral, penetrándola analmente y eyaculando en su rostro a la vez que le decía «esto es lo que te gusta a ti puta». Durante el trayecto de vuelta al domicilio común le dijo que si denunciaba o contaba algo a alguien la mataría.

Posteriormente, en el mes de abril de 2022, habiendo cesado ya la relación sentimental que existía entre ambos, el acusado acudió al domicilio familiar a recoger sus enseres, encerrándose la víctima en el cuarto de baño cuando le vio entrar a la vivienda, siendo entonces cuando el acusado entró en el mismo, y, tras propinarle varios golpes cogiéndola por el cuello, la penetró vaginalmente.

El escrito del Ministerio Fiscal también señala que la mujer, a lo largo del último año de la relación, había sido víctima de «una situación de control y dominio por parte del acusado» con continuos desprecios, amenazas, forcejeos, conatos leves de agresión, insultos racistas y homófobos, control de redes sociales, llegando incluso controlar el entorno y personas con quién se relacionaba, hasta el punto de crear en la misma una situación de desasosiego, ansiedad y angustia continuo, razón por la cual, tomó la decisión de poner fin a la relación en el mes de marzo de 2022.

Decisión que no fue aceptada por el acusado, de manera que continuó hostigando y molestando a la denunciante, llegando a efectuar en un día más de 71 llamadas telefónicas a la víctima o una «multitud» de mensajes de WhatsApp en los que se dirigía a su expareja en los términos de «pedazo de puta», «puta de mierda», «te tengo que reventar», «te voy a romper la boca», «no vales nada, solo para que te follen» o «estás muerta puta».

Entre esa multitud de mensajes enviados por el acusado, algunos de ellos se dirigían directamente a la condición racial de su expareja, con ánimo de menoscabar y despreciar la raza negra con finalidad racista y homófoba, según se desprende del escrito del fiscal.

Finalmente, el acusado, con ánimo de menoscabar la integridad moral de su expareja, difundió fotos íntimas de contenido sexual de su expareja en Instagram y Facebook. Dichas fotos fueron también enviadas vía WhatsApp a familiares y conocidos de la denunciante, permaneciendo incluso de estado de WhatsApp en el móvil del acusado para que todos los que accedieran al mismo las vieran.

Por estos hechos, la Fiscalía pide para el acusado una pena de 29 años y diez meses de prisión por dos delitos de agresión sexual con acceso carnal por vía vaginal, anal y bucal; un delito de maltrato habitual; un delito de coacciones leves; un delito de amenazas leves; un delito de odio; un delito de descubrimiento y revelación de secretos, y por último, un delito de vejaciones injustas.

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